Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Un día histórico



(Este texto lo escribí el mismo día 17 por la noche pero por problemas de conexión no he podido subirlo hasta ahora)

El retorno definitivo de Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, presos en cárceles norteamericanas desde hace 16 años, así como el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos luego de más de medio siglo, removió los cimientos del archipiélago. Esta es la mejor noticia que he recibido en mucho tiempo.
Con espontaneidad, se rompieron el silencio y la rutina cubana, nos concentramos frente a los TV porque se había anunciado la comparecencia del presidente Raúl Castro ante las cámaras. Estábamos todos pendientes a sus palabras y cuando dijo que ya habían llegado Gerardo, Antonio y Ramón todos aplaudimos y la algarabía fue tremenda, la gente se abrazaba, lloraban, fue muy emocionante. Luego supe que ocurrió lo mismo en todas partes incluso en la calle gente que ni se conocía se abrazaba de la emoción.
Pero las emociones no terminaban ahí. Se me hizo un nudo en la garganta cuando escuché a Raúl anunciar que Cuba y Estados Unidos normalizarán sus relaciones diplomáticas y comerciales tras más de medio siglo. Era un hecho sin precedentes. Muy esperado y deseado por todos, pero escucharlo fue tan increíble…
La normalización de los nexos entre Cuba y Estados Unidos, sin relaciones diplomáticas desde 1961, fue anunciada simultáneamente en La Habana y en Washington por ambos presidentes. Muchos cubanos conocimos el anuncio en los centros de trabajo, otros en las escuelas y otros se enteraron en plena calle, pero el júbilo y la emoción fue inmediata a nivel nacional.
Finalmente dejaremos de vivir bajo el ambiente de tensión que ha caracterizado las relaciones entre Cuba y Estados Unidos durante los últimos 50 años. Yo soy parte de los más de siete millones de cubanos que nacimos y hemos vivido toda la vida bajo el embargo que Washington impuso a la isla en 1962.
Es una gran noticia, un día histórico. Todo el mundo está contento. Este hecho nos cambiará la vida a todos. Esto debía haber sucedido hace mucho tiempo. Si las cosas van a mejorar más rápido o más despacio, eso sólo lo sabe Dios, pero este es un primer gran paso. Podrán abrirse muchas puertas, sobre todo en materia de comercio entre los dos países, que al mismo tiempo somos vecinos muy cercanos. Realmente es el comienzo de un nuevo sueño, una nueva oportunidad para todos los cubanos. Además muchos cubanos viven en los Estados Unidos y hay demasiadas familias separadas por las diferencias entre nuestros países.
Siempre pensé que el presidente Barack Obama tenía el sentido común suficiente para dar el paso de tomar esta medida que tanto favorece a ambas naciones. Aunque aún haya que limar muchas asperezas. Creo además que fue valiente al tomar estas decisiones, algo que sus antecesores no hicieron. Esta decisión del presidente Obama merece respeto y reconocimiento. Esto es algo que va a ser bueno para ambos países.
Avanzado el día y constatado el júbilo popular, el sentir y las pulsaciones de la nación, regresé a casa y volví a ver y escuchar todo en Telesur, porque todavía me parecía increíble. Tenía la sensación de haber vivido un sueño durante todo el día.
Pero si algo me alegra el alma con todo lo que ha sucedido hoy, es el definitivo arribo a la patria de Gerardo, Ramón y Tony. La lucha por el regreso de Los Cinco, ha marcado profundamente a los cubanos a lo largo de estos 16 años de injustas condenas. Al fin la petición hecha durante tantos años por el pueblo cubano y por los familiares de los héroes, ha sido escuchada.
Quienes ya peinamos canas lo hemos sentido muy profundamente, porque nos ponemos en el lugar de los familiares de los Cinco, todo lo que han sufrido en estos años, la necesidad de tenerlos cerca y poder disfrutar de una vida normal, con libertad. Cuba abre los brazos a sus hijos en una bienvenida que emana calor humano y sentimiento sincero. Hoy reina en Cuba un mensaje de unidad: “¡Ya estamos todos!”.
El júbilo es inmenso, no se comenta otra cosa, estas noticias han sido el mejor regalo de fin de año que podíamos tener. El regreso de los Cinco y el acercamiento entre EE.UU. y Cuba copó la red. La decisión de restablecer el vínculo entre ambos países vislumbra otro rayo de esperanza para un pueblo que ha sufrido durante años las políticas hostiles de EE.UU. Evidentemente que nuestros países restablezcan relaciones diplomáticas, es el principio del fin al embargo y el comienzo de una nueva etapa en la historia del continente americano. Sin dudas un gran cierre para el 2014.
Hoy todo ha sido bueno. Esto es lo más grande que nos ha pasado en muchos años. Aun cuando quedan muchos aspectos por resolver en las relaciones entre ambos países, esto evidencia un mejoramiento, nos da otra perspectiva y evidencia que estamos ahora en medio de un ambiente diferente. Pero hay que seguir firmes con nuestros principios eso es algo que no se puede cambiar. Con los principios no se negocia. Nosotros siempre hemos estado dispuestos a intercambiar y mejorar las relaciones siempre y cuando haya respeto mutuo. También tenemos que abandonar las justificaciones por el bloqueo y pensar en cómo prosperar. Es hora de desbloquear las mentes.
Gracias a todos los que pusieron un granito de arena para que esto fuera posible, a los pueblos amigos que nos han acompañado en estos 16 años de lucha por el regreso de los Cinco y a los que lo han hecho a lo largo de más de 50 años por restablecer las relaciones de Cuba y EEUU y el cese del bloqueo. También al presidente Obama por esa decisión y al pueblo americano, donde tenemos muchos amigos. Y gracias a Canadá por sus gestiones para lograr un acuerdo y, sobre todo, al papa Francisco.
A nuestros cinco hermanos quiero darles las gracias, por demostrarles al mundo que los cubano tenemos dignidad, valor y vergüenza. Les deseo que disfruten por todos esos años que estuvieron alejados de su familia y de su pueblo, se lo merecen porque han sufrido mucho. Me alegro de su regreso como cubana, como madre y como esposa.
Gracias al mundo por su aplauso por el acercamiento entre Cuba y Estados Unidos, algo que creímos que nunca íbamos a ver. Hoy un nuevo muro empezó a caer.
Felicidades cubanos. Que todo salga bien y que haya paz.

viernes, 12 de diciembre de 2014

FELIZ CUMPLEAÑOS, HIJITA




Hoy cumples 19 años. Es una fecha importante para ti. Con estas letras no solo quiero felicitarte, eso ya lo hice está mañana al despertarte. Pero si quiero decirte lo orgullosa que me siento de ti, y no solo a nivel académico, que sabes que lo estoy por las notas que tienes. Me siento orgullosa de quererte y de que seas de la manera que eres.
Mi linda princesa...Llegaste como la lluvia, empapando mi vida, de alegrías, sentimientos profundos, y un inmenso amor, mitigando mi soledad y mis tristezas. Mi princesa, dulce, tierna, cariñosa, llena de sueños... De anhelos y preguntas... buscadora de respuestas. Mi pequeña mujercita, en camino al descubrimiento de la vida.
Soy afortunada de compartir cada día mi vida contigo y cuando se cumple un año más tomo más conciencia de lo que te quiero. Y cada año tu hermoso rostro brilla más que las velas del cake. Los cumpleaños van y vienen. Le agradezco a Dios por la fortuna de tenerte conmigo. Y le doy gracias porque permitió que un día como hoy naciera una de las más bellas flores. Las palabras no pueden expresar toda la felicidad que te deseo en este maravilloso día.
Hija de mi vida, pedacito de mi corazón, en el correr de estos años aprendí y entendí que tener paciencia es cuestión de práctica, que el único y verdadero amor incondicional es este, el amor por un hijo. Antes de que nacieras ya te amaba y sabes que verte Feliz es mi felicidad.
¡19 años! Esa edad en la que te comes el mundo, en la que sabes más que nadie, en la que no admites consejos, en la que no oyes nada, en la que estas ciega. Esa edad en la que el armario se cae de ropa y dices "no tengo", en la que los espejos están ya gastado de mirarte y verte tu misma como creces, como cambias y si estas linda... la edad de perder la cabeza por alguien, la de que cuando hay un problema que es como un charquito que se arregla solo discurriendo, para ti es un inmenso océano al que no te acercas tan siquiera por miedo.
Mi princesa, llénate de las mejores energías, respira aires de alegría, disfruta de ese ser único y maravilloso que eres, se optimista, manifiéstate a lo grande, a lo bonito, a lo bueno, a lo mejor. No tienes que demostrarle nada a nadie, solo a ti misma, aprende a diferenciar cuando eres tu y cuando estas siendo lo que otros quieren que seas, cultiva tu sencillez y naturalidad, tolera tus defectos pero intenta superarlos, aprende a asumir riesgos, a tomar decisiones y entender que equivocarse tiene sentido y es el poder aprender...
Diecinueve preciosos años. Toda una vida que se ha ido desarrollando ante mis ojos... ummm eso, no hay cosa alguna que lo reemplace. Diecinueve años en los que ambas hemos aprendido, tú, a vivir y yo a ser madre... bueno, por lo menos a intentarlo. Hasta me has enseñado cosas de mí, que ni yo misma conocía. Sentimientos que sabía que existían, pero desconocía su magnitud. Tanto tu asignatura, como la mía, son difíciles. Pero, yo creo que ambas lo estamos superando con nota. Me gusta tanto verte feliz. Eres una de las dos mejores cosas que me han ocurrido en la vida, y eso, no lo cambio por nada.
Esos 19 años, ahora tienen 365 días por delante, para hacerte madurar y volver a celebrar el próximo año, pero con una Anabel totalmente diferente... ya no se puede decir, es pequeña, o es una niña... no, es el desarrollo de ese proyecto preparado, para ser una persona madura... ese bebe, (que como todos los padres cuando nacen decimos, mi hija va a ser... e imaginamos el mejor futuro que puede existir para ese ser que tenemos en los brazos...) que me miraba con unos grandes, hace 19 años... tiene que dar ya el salto a la vida, a defenderse, a luchar, a decir "aquí estoy yo..".
Ya eres una mujer, por eso quiero que entiendas que tienes el tiempo en tus manos y cada instante es determinante, implacable y jamás retorna, que el mundo es tuyo, si confías en ti, aún cuando otros no lo hagan. Debes aprender de tus errores con actitud positiva, con lo ventajoso y lo favorable de la imperfección del ser humano, no pierdas de vista tus verdaderas necesidades, la responsabilidad de tu felicidad esta en tus manos, no en el apego a otras personas, ni a cosas materiales y mucho menos a drogas o los vicios. Aprende a ver las oportunidades, vive tu presente a plenitud, comparte con el esfuerzo, la buena actitud y buena intención, segura de que en el dialogo esta la magia de convivir con todos sus matices, que implican, aprender del otro, del respeto, la prudencia y la empatía.
Hoy tan solo te puede decir, que eres una de mis dos estrellas, a quien tengo más cerca, quien me levanta cuando caigo… a ti Anabel, te agradezco tantas cosas y te digo QUE TE QUIERO MUCHO, y que aquí estoy para que el salto a la vida, te sea más fácil porque yo estaré siempre para ayudarte... soy tu madre, quien te ha traído al mundo y quien te ha cuidado, la misma que no te va a fallar nunca... ¡Sé muy feliz hija!
La chispa de Dios esta dentro de ti y todo tiene un propósito, aún cuando tu no lo puedas ver, tienes una gran misión en esta vida, crecer, madurar, evolucionar, ser madre… dale rienda suelta a tu vida, a tus alegrías y agrega, serenidad, inteligencia y astucia, permítete volar alto, recuerda siempre tus valores, que son principios esenciales y perdurables, que tienen una importancia intrínseca en ti, son irrenunciables y fundamentales y deben guiar todas tus acciones, comportamientos y decisiones, decisiones que jamás debes tomar desde el dolor y la agresividad, ya que serán decisiones viscerales, de rabia que generaran tormentas y te alejaran de tus metas.
Hoy eres el viento, la brisa, la visitante inesperada y la eterna viajera que pasas por la vida de todos llenándonos de ti, pero jamás pasaras desapercibida, eres una chica brillante, inteligente, preparada... una dama hermosa e inolvidable para muchos.
Si hay algo en lo que deseo que trabajes siempre, es en la virtud del amor, el amor en tu corazón es un bálsamo milagroso, el amor sana, regenera, perdona y libera... Llena de luz y alegría tu vida, el amor es impulsor de cambios y la levadura para los más grandes logros. No te preguntes el por qué de cada experiencia vivida que no comprendas, más bien intenta preguntarte el para qué de eso que estas viviendo. Cada noche antes de cerrar tus ojos agradece en silencio lo infinitamente afortunada que eres, aún cuando en algunos momentos no te lo parezca y abre tus ojos cada mañana con la certeza que ese será un día excelente...
La vida de la mujer es siempre un gran reto, una maravillosa lucha desafiante ante los prejuicios, tabúes y convencionalismo de algunos observadores, las diferentes facetas de una mujer se complementan para dar forma a ese ser único e irremplazable en la vida de cada hombre y de cada hijo. Un día será esposa y madre, pero sobre todo mujer, no olvides que ser madre o esposa no implica anularse como mujer o dejar de tener una vida propia, una madre nunca dejara de ser madre, pero llegara el momento en que tus hijos se vayan y una esposa puede dejar de ser esposa, pero siempre serás esa mujer en las que has trabajado toda tu vida.
¡Tienes un boleto en primera fila para disfrutar de tu vida! Ahora tomémonos de los manos y caminemos juntas por este mundo con coraje y vayamos al encuentro de la alegría de la vida. Las mejores energías para ti, mi amor. Ten siempre la certeza de que tu mami te ama..

Una y mil veces más Feliz Cumpleaños mi Reina. Feliz cumpleaños, preciosa... y que cumplas muchos más, TE QUIERO


¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS, PRINCESA!!!

Amigos, nunca me acostumbraré a lo rápido que pasa el tiempo, pero es una alegría verla crecer y disfrutar de ella. Es preciosa y también es muy estudiosa, responsable y cariñosa. Además de ser hermosa tiene un corazón que vale más que un tesoro. Estoy muy orgullosa de mi hija.

miércoles, 10 de diciembre de 2014

¡Quiero ser niña otra vez!




¿Saben? Si pudiera renunciaría a ser adulta. Me gustaría ser niña otra vez. Tener nuevamente 6, 8 o 10 años. Quisiera sentir esa mágica sensación de ser un infante. Tener esa misma inocencia que tuve ayer. Entonces no tenía problemas, solo pensaba en jugar a las muñecas, pasarme las tardes en mi portal y entrar a la casa con las rodillas negras de tanto jugar a los “yaquis” y a los palitos chinos. Quiero navegar barquitos de papel en un estanque y jugar con mis amiguitos a Los Escondidos, La Gallinita Ciega, El Perrito Goloso… Jugar al pon, saltar la suiza con sus variantes, contar adivinanzas...
Quiero volver a la escuela con mi uniforme planchado, mi merendero y una sonrisa llena de felicidad donde la mayor preocupación eran los juegos del recreo y qué pintar con acuarelas porque siempre fui muy mala pintando. Quiero emocionarme al saludar a la bandera y cantar el himno. Quiero "tomar distancia" en la fila. Volver a la niñez para despertarme todas las mañanas sin ninguna otra preocupación que la de haber hecho mis tareas.
Quiero ser niña de nuevo para desayunar mirando a Elpidio Valdés. Ir a una cafetería a comer helado y hamburguesa y pensar que es un restaurante 5 estrellas. Pensar que los dulces son mejores que el dinero porque se pueden comer. Volver a mi casa a comer los panqués de mi madre y hacer las tareas en la mesa del comedor. Quiero ser niña de nuevo para vivir mil aventuras, gozar del sol y de la lluvia sentirme libre y contemplar al arco iris que brilla a lo lejos. Para no preocuparme de nada, para sentarme en el patio de mi casa y a pleno sol cerrar mis ojos y soñar.
Quiero ser niña de nuevo para esconderme debajo de las sábanas cuando hay tormenta, con los truenos y relámpagos retumbando en mis oídos y yo temblando de miedo. Para temerle a la oscuridad y dormir con las luces prendidas. Quiero pelear con mi hermano y luego pasar junto a él largas tardes en el cine. Quiero pasarme los veranos en la playa haciendo castillos de arena… Quiero la mesa grande de los domingos donde todos comíamos juntos y me sentaba a la mesa cuando todo estaba servido. Quiero tomar largos baños y dormir 10 horas todas las noches. Quiero salir cómodamente de mi casa sin preocuparme cómo está mi cabello o mi ropa.
Quiero ser niña de nuevo para hablar con mis abuelos y preguntarles muchas cosas y quitarme muchas dudas. Quiero escuchar hablar con respeto del Doctor, de la Maestra porque "saben" más que uno. Y vivir sin computadoras y juegos de súper nintendo y seguir siendo inocente. Para ver todas las cosas con sorpresa e ingenua alegría, sentido de descubrimiento, como si todo lo creado fuese solo para mí. Quisiera tener el corazón de niña para gozar de las pequeñas atenciones y legítimos instantes de bondad.
En algún lugar de mi juventud maduré y aprendí demasiado… Cosas que hoy quiero olvidar… Aprendí cómo la gente se ha olvidado del amor y no sabe amar. Aprendí cómo destruyen con la boca, cómo la envidia los rodea y los hace desear el mal. Aprendí de armas nucleares, guerras, prejuicio, hambre y de niños abusados. Aprendí sobre mentiras, matrimonios infelices, del sufrimiento, enfermedad, dolor y la muerte. Aprendí de un mundo en el que saben matar y lo hacen. Aprendí cómo el dinero puede destruir a una familia.
¿Que pasó con el tiempo en que pensaba que todo el mundo viviría para siempre, porque no entendía el concepto de la muerte, excepto cuando perdía mi mascota, cuando pensaba que lo peor que pasaba era que cualquiera me quitara un juguete o no me escogiera para ser su compañera de equipo?
Quiero alejarme de las complejidades de la vida y emocionarme nuevamente con las pequeñas cosas una vez más. Quiero regresar a los días en que la música era limpia y sana. Recuerdo cuando era inocente y pensaba que todo el mundo era feliz porque yo lo era. Solo pensaba en lo que iba a ser cuando fuera grande, sin la preocupación de lograrlo o no. Caminaba por la playa pensando solo en la arena entre los dedos de mis pies y la concha más bonita que iba a encontrar, sin preocuparme por la erosión y la contaminación. No me preocupaba el tiempo, las deudas o de dónde iba a sacar dinero para arreglar la casa.
Quiero una vida sencilla nuevamente. No quiero que mis días sean de horas interminables de trabajo en la computadora, de montañas de papeles en mi buró, de noticias deprimentes, ni de cómo sobrevivir unos días más cuando ya no tengo un puto peso para terminar el mes. Quiero las cosas sencillas de todos los días sin responsabilidades ni obligaciones.
No quiero que mis días sean de chismes, enfermedades y pérdida de seres queridos. Quiero seguir creyendo en el poder de la sonrisa, del abrazo, del apretón de manos, de la palabra dulce, de la verdad, de la justicia, de la paz, los sueños, de la imaginación. Quiero irme a dormir sin pensar en mañana. Quiero ser niña de nuevo para ver un planeta sano sin plástico reciclable que contamine la tierra.
Quisiera tener oídos de infante para escuchar los cantos de los pájaros y del grillo, y sonreír como si ese canto lo cantara solo para mí. Y tener su lengua con su ingenuidad y simplicidad para nombrar cada cosa por su nombre. Tener su sueño plácido y reposar en paz, sin remordimientos, sin sombras, plácidamente, sin preocupaciones.
Quiero regresar a los tiempos donde la vida era simple. Cuando todo lo que sabía eran colores, tablas de sumar y cuentos de hadas; y eso no me molestaba, porque no sabía que no sabía, y no me preocupaba por no saber. Quiero pensar que el mundo es justo; que todas las personas son honestas y buenas; que no hay envidias. Quiero pensar que todo es posible.
Sí, a veces estoy tan cansada de ser adulta que realmente desearía tener esa edad en la que todo es inocente, en que las palabras no duelen demasiado, y que el corazón no ama, tan solo te gusta el chico de la clase de al lado… Quiero volver a recoger flores y deshaciendo pétalos preguntarle: “me quiere…, no me quiere…”. Quiero tener las cosas tan claras como entonces. No me importa si infantiles, pero claras…
Quisiera volver a ser aquella niña que se reía a la mínima tontería y tenia en su cara esa sonrisa resplandeciente. Aquella que sus únicas preocupaciones era llegar a ver a tiempo los muñe en la televisión y colorear las tareas del colegio. Aquella que solucionaba las peleas con las amigas con un simple ¿Quieres ser otra vez mi amiguita? Aquella niña que no sabía lo que era sufrir, que solo lloraba cuando se caía y le salía sangre. La que no sabia de la existencia ni del Messenger ni del twitter. Quisiera volver a ser esa niña.
Quisiera actuar como siento sin pensar en las consecuencias el día de mañana. Quisiera ser inocente para pensar que nadie me hará daño. Desearía juntar mis sonrisas, cruzar miradas sin miedo a ser sorprendida. Vivir sin miedos, tomando las decisiones de un adulto…, con la fuerza de una niña.
De vez en cuando con apatía de ser una adulta ya, me remonto al pasado, a esos momentos de mi niñez y quisiera ponerme a jugar sin pensar en nada más. Pero el deber y la conquista del día a día en esta sociedad convulsa, me devuelve al presente donde tengo que luchar. Pero qué dulce sensación remontarme a ese pasado donde sin duda fui feliz, y buscar en mis recuerdos a esa niña que aún vive dentro de mí.
Quiero creer en la raza humana y quiero volver a dibujar muñecos en la arena… Sería maravilloso que cada uno de nosotros pudiera vivir un poco como ese niño fuimos y que llevamos dentro, y no nos dejemos arrastrar por la sociedad que nos rodea. Llena de prejuicios y maldades. Donde pensamos que la computadora y la tecnología lo son todo, pero la realidad es que no toda la diversión proviene de las computadoras, no todas las enseñanzas se logran con un programa en solitario. La naturaleza, el contacto con otros niños y los juegos tradicionales aportan muchos valores al enriquecimiento de la personalidad.
Me gustaría volver a ser niña, para sólo volver a sentir el dolor de un tropezón y no las heridas del alma, porque las rodillas lastimadas sanan más rápido que los corazones rotos.
Quiero ser niña de nuevo... Donde el mundo sólo es juegos y fantasías no dolor ni preocupaciones. Quiero, en fin, tener devuelta mi infancia… mi inocencia... mi esperanza... Quiero regresar a los tiempos en que la vida era simple. ¡Quiero volver a ser niña nuevamente! Porque en esa época todo lo que sabía era ser feliz, porque no sabía las cosas que preocupan y lastiman el corazón.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La lluvia como música de fondo



Hace días que no para de llover. Mmmm… me encanta cuando llueve, aunque realmente, ya va siendo demasiado. Ha bajado la temperatura, se siente frío y hay mucha humedad. El tiempo está rico para estar acostada, por lo que me meto en la cama sin pensarlo mucho. Pero de inmediato abrazada a mi almohada pienso en ti, es inevitable. Y te quiero aquí conmigo, ahora. Y no precisamente para dormir. Mientras llueve, puedo hacer muchas cosas, pero quiero hacerlas contigo. Un día así es simplemente una puerta al cielo u otra entrada al infierno.
En un día de tormenta fui tuya, en un día de tormenta sacudiste mi vida. Como un rayo implacable traspasaste mis defensas. Como un relámpago en la noche Iluminaste mi cuerpo con tus caricias. En un día de tormenta experimenté la magia de perderme en tu cuerpo y la excitación de una fusión total, llegando entre besos y caricias al clímax enervante del deseo.
Me gusta hacer el amor mientras llueve, es súper romántico. El ambiente se carga de energías positivas porque el agua es pureza y frescura... Sigue lloviendo, y yo pienso en ti con más fuerza con más deseos de tenerte aquí, en este instante, en este cuarto y seguir sintiendo la lluvia como música de fondo mientras hacemos el amor…
Sigo con mis pensamientos, y como si la fuerza de ellos y mis deseos te hubieran llamado, te veo allí a unos metros de mí, sonriéndome, recostado a la puerta. Estaba tan inmersa en mis pensamientos que ni siquiera te sentí entrar. Yo también sonrío, el brillo de tu mirada lo dice todo. Esa mirada que organiza trastornos psíquicos a cada una de mis células, entregadas por completo a ti.
Te deshaces de la ropa y te metes en la cama calladito, en un mismo gesto mueves la sábana, corres la cortina y me abrazas. La lluviosa mañana nos invita a descubrir nuevos diálogos sensuales. Y nos amamos dándolo todo hasta vaciarnos y a la vez, quedando plenos. Miramos el paisaje, sonreímos, seguiremos disfrutando, gozando nuestros cuerpos. Nuestros cuerpos, agradecidos, nuevamente sucumben al encuentro. Todo es complicidad, gozo, entendimiento... En un abrazo triunfal nos confundimos, queremos retozar, afuera llueve. Nos recorremos palmo a palmo, beso a beso, mirada a mirada, soplo a soplo. Ardiendo de pasión, entrelazados, sacudidos de amor, apasionados... el volcán erupciona la lava nos quema, el sudor nos baña, perdemos la razón por un instante... solo piel y placer... se apoderan de todo… Te siento dentro de mi fuerte, haciéndome sudar, haciéndome gemir, perdiendo la razón…
Estamos aislados del mundo por el viento y la lluvia entre la cuenca tibia de esta alcoba. Nos susurramos cosas sin sentido, nos acariciamos, nos amamos… Te digo que te quiero, tú me lo dices a mí. Nuestro ritual termina donde empezó, con una sensación rica de quietud, con la lluvia afuera y dentro cariño y tibieza. Estamos abrazados, mi cuerpo se regocija con el calor de tus brazos… miro hacia la ventana, la lluvia es más fuerte ahora y el deseo al igual que el agua, se derrama en todo nuestro mundo… sábanas blancas, miradas tiernas, besos apasionados, cuerpos ardientes, piernas entrelazadas fusionando morbo y corazón.
La mañana casi ha terminado, estamos solos en casa. Nos duchamos y en ropa interior nos sentamos en el sofá para ver una película, tomando un café. Olvido las cosas que tengo que hacer, me hago la idea de que me encuentro en un paraíso. Nos acurrucamos uno en el otro. Pasado unos minutos inconcientemente comenzamos a acariciarnos. Es inevitable no hacerlo cuando estamos así tan juntos, tan uno en el otro, en nuestro mundo… Sobran las palabras y faltan significados para hacer entender el poder de tus manos sobre mi piel.
Necesito inventar verbos que describan tus acciones en mi corazón, pero no puedo ser coherente cuando mis labios son succionados por tu boca y comienzo a sentir el escalofrío que me recorre al segundo siguiente... y los sentidos quedan expuestos, el amor queda al descubierto y la locura se vuelve automática… Afuera llueve y aquí dentro vuelvo a regalarte mi cintura y mis labios para besar, te vendo mi locura y las pocas neuronas que me quedan ya. El placer inunda mi cuerpo, nubla mi mente y me lleva hasta el cielo. Aunque luego de esta gloria… Dios furioso nos expulse y nos condene al destierro.
Sólo tu sabes doblar mi razón, haciéndome naufragar en oleadas de placer y gemidos de pasión, muriendo poco a poco, piel a piel, en el eterno abrazo del amor... todo, mientras llueve.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Palabras en desuso


Ayer esperaba el ómnibus pacientemente, bueno ya un poco impaciente porque llevaba mucho rato en la parada, cuando vislumbré el susodicho transporte. Como es lógico todos los que allí estábamos nos dispusimos para montar cuando hiciera la tan esperada parada. Nos convertimos en un amasijo humano cuando paró frente a nosotros y entonces escucho a una “señora”, por decirle de alguna manera, que le dijo al muchacho que venía con ella: “empuja y no mires ni para los lados”. Y así lo hizo el muchacho evidentemente. Empujones sin conmiseración a mujeres, ancianos, a todos por igual.
Ya sobre el ómnibus camino a casa, yo no dejaba de pensar en las palabras de aquella mujer y lo que, en respuesta, había hecho el muchacho. Me parecía increíble. Y pensaba: ¡qué clase de educación y respeto estaba ella inculcando en él! Algo muy lamentable.
Amigos, la amabilidad, la gratitud, la bondad, la humildad, la sinceridad, el respeto... producen grandísimos efectos positivos tanto físicos como psicológicos en las personas (emisoras y receptoras). A mí me enseñaron desde chiquita que si quería algo debía decir por favor, que si me equivocaba debía decir perdón, que si recibía algo debía decir gracias y que podía hasta enfrascarme en una discusión con cualquiera sin sentirme menos pero siempre con respeto.
A la inmensa mayoría de nosotros (porque los hay que no reciben esa educación) desde que somos pequeños nuestros padres nos inculcaron esas normas básicas de educación, entre las que se encuentran las consabidas frases de “por favor”, “permiso”, “gracias” y “perdón”. A su vez cuando crecemos y nos convertimos en padres hacemos lo mismo con nuestros hijos pequeños.
No obstante, estas palabras no son sólo cosas de niños. Nosotros, los adultos, deberíamos repetirlas con asiduidad, porque lejos de ser fórmulas de cortesía vacías, estas palabras encierran fundamentos básicos de la educación, en ellas se esconden los valores esenciales sobre los que se construye una persona moralmente desarrollada.
Estas palabras son la expresión oral de una actitud de respeto hacia el otro. Pedir por favor las cosas es lo contrario de la imposición. Pedir permiso, es una fórmula de cortesía como consentimiento o autorización para hacer o decir algo. Dar las gracias, es la mejor muestra de agradecimiento al otro. Pedir perdón, es la palabra de humildad ante un error o falta cometida.
Las palabras por favor, gracias y perdón están siendo poco usadas en nuestro tiempo. Se usan en la conversación y el trato entre personas, menos que lo que debían de ser utilizadas. Se asocian por mucha gente a “la educación de viejos tiempos” y quizá por eso en este mundo más moderno y liberalizado sean consideradas como propias de servidumbres y por eso han sido desterradas por una sociedad que se cree superior y autosuficiente.
Fíjense si es así, que si se ponen a observar, cada vez es menos frecuente que las personas que nos rodean cuando van a pedirte algo digan “por favor”, o que cuando haces algo por ellas te den las “gracias” y mucho menos que cuando se equivocan o meten la pata pidan “perdón”. A veces es más habitual que las diga un desconocido. Increíble, pero cierto.
Y una verdad como un templo es que ser amable hace que las personas se sientan bien y cimienta el camino para crear buenas relaciones interpersonales. Lamentablemente estas son palabras poderosas que hacen sentirse valorada a la persona que las escuchan, se van perdiendo cada vez más.
Cuando das las gracias a otra persona ella comprende que tú valoras lo que ha hecho por ti, ya sea acompañarte al médico o darte un vaso de agua. Cuando dices permiso la otra persona sabe que esperas su consentimiento para hacer o decir algo, y se siente valorada. Cuando pides algo por favor la otra persona comprende que tú la respetas. Y cuando pides perdón a alguien, éste comprende que tú estás arrepentido, que reconoces que te equivocaste, que quieres arreglar las cosas y aprender de tus errores.
El adulto que no pide nada por favor trata a los demás como meros instrumentos para obtener lo que desea. Aprender a decir “por favor” significa que quien está ante nosotros no es un siervo, que no mandamos sobre él y, por tanto, no exigimos sino que pedimos, no ordenamos sino que solicitamos. Esta actitud favorece el desarrollo del respeto al otro, viéndole como alguien igual en dignidad y con idénticos derechos.
Cuando pedimos permiso la persona que va a ser objeto de nuestras palabras o acciones se siente respetada porque sabe que le estamos pidiendo licencia o consentimiento para hacer o decir algo.
No menos importante es saber decir “gracias”. Las gracias no se dan por cumplir con una mera fórmula de urbanidad sino por desarrollar la actitud del agradecimiento. El adulto que no da las gracias va por la vida poniendo la mano para recibir, pero pocas veces la tiende para dar.
Muchas veces quizá pensamos que nos merecemos lo que otros hacen por nosotros, otras veces quizá pensamos que “si lo ha hecho, es porque ha querido”, dar las gracias a otro ser humano enriquece tu vida y la de los demás a un nivel incalculable. Decir gracias no nos quita ni siquiera un segundo. Otras veces somos agradecidos pero no lo demostramos, porque damos por sentado que lo saben. Esa es una palabra muy sencilla de pronunciar y acompañada con una sonrisa, alegra el alma de todo humano.
La palabra Gracias encierra un poder y profundidad inimaginables: Traspasa todas las barreras culturales, geográficas y religiosas, es reconocida y aceptada por cada uno de nosotros y, si sabemos aplicarla constantemente en nuestra vida, puede brindarnos enormes beneficios en todos los aspectos. ¡Que poco cuesta decir GRACIAS! ¡Pero cuantas veces se nos olvida!
En cuanto al perdón, todos sabemos que es una de las cosas que más cuesta. Los motivos habituales suelen ser dos: vergüenza unida a culpa, o soberbia unida a resentimiento. Sin embargo, quien pide perdón, en primer lugar vence la vergüenza, con lo cual eleva su autoestima y reconoce su culpa, y con ello crece en su sentido de la responsabilidad. En segundo lugar, quien pide perdón es capaz de superar su egoísmo, vencer la espiral devoradora del rencor y evitar ser carcomido por el orgullo.
Pedir perdón es complicado pero no puede dejar de hacerse siempre que la situación lo amerite. Comerse el orgullo, agachar la cabeza y decir “me he equivocado” puede ser de las cosas más difíciles en esta vida. Y hacerlo con alguien que nos importa, al que hemos defraudado, ofendido o dañado no sé si es más o menos fácil, pero no me cabe duda de que es muy necesario. Perder a los que nos importan por soberbia debería estar penado con la muerte.
Creer que “el tiempo lo cura todo”, que “ya se le pasará”, que “tampoco es para tanto”, dejar pasar tiempo a la espera “del mejor momento para hablarlo”, son simplemente excusas y más excusas para no echarle frente al error y arreglar la situación. El tiempo cura cuando se han puesto los medios, en caso contrario puede hacer que una simple infección se convierta en gangrena. Recuerden que igual que dos no se pelean si uno no quiere… dos tampoco se perdonan si uno no da el primer paso.
En conclusión, la persona que crece al amparo de estas expresiones: por favor, gracias, perdón, permiso… sin duda alguna es una persona que respeta a los demás y los reconoce en su dignidad sin usarlos a su antojo; una persona que se sabe deudora de tanto bien como recibe y por tanto agradecida y abierta; una persona humilde, responsable y libre de rencor.
Estas palabras hay que expresarlas como vocablos llenos de contenido real y no como simples sonidos que salen de nuestra boca “para cumplir”. Palabras que hay que decir y manifestar con el corazón, con hechos… decirlas no hace al que habla menor que al receptor ni son una muestra de debilidad.
Para mi el que es capaz de usarlas en su repertorio diario es una persona merecedora del más sincero respeto (otra palabra importante), porque el respeto es el sentimiento que lleva a reconocer los derechos y la dignidad del otro. El respeto a los demás es la primera condición para saber vivir y poner las bases a una auténtica convivencia en paz.
En lo particular, me gusta estar y estoy entre las personas que aún dicen “gracias”, “por favor”, “perdón” y “permiso”.
Y hablando de esto, quiero darles nuevamente las gracias a todos, los conozca personalmente o no: Gracias por acompañarme diariamente, por animarme, por motivarme, por leer mis post, por hacer que vuele mi imaginación, gracias por hacerme quien soy cada día y darme una razón más para seguir. ¡GRACIAS! por su apoyo, por sus comentarios, por esas "gracias" que a veces me dan... eso me alimenta y me da energía para seguir escribiendo y para seguir desarrollando día a día mi trabajo.
Tenía ganas de escribir este post, no sé si lo habré hecho bien porque a veces las palabras más sencillas son las más difíciles de definir; son tan claras, las usamos tanto (quienes las usamos, por supuesto) y las entendemos tan bien que... nos resulta muy complicado de resumir el contenido en términos precisos. De todas maneras he hecho mi mayor esfuerzo por explicarles lo que opino sobre todas estas palabras que lamentablemente están en desuso.
¿Y ustedes qué piensan al respecto?