Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

viernes, 28 de diciembre de 2012

Hoy


El día amaneció bonito. Hoy no es ninguna fecha especial, y no hay una razón especial para escribirles... No tengo noticias para compartir... ningún problema para exponer... o historias para contar... Es apenas uno de esos momentos en que me he detenido a pensar en algunas cosas y he querido decirles que no olviden que... MUCHAS SONRISAS COMIENZAN A CAUSA DE OTRA SONRISA...
Mi pasado, como el de todo el mundo, esta formado por la suma de muchísimos ayer. Puede ser que el día de mañana amanezca aún más hermoso... Pero no podemos avanzar mirando solo el horizonte porque corremos el riesgo de no ver el paisaje que se abre a nuestro alrededor. Por eso, yo siempre prefiero el hoy. Me gusta pisarlo con fuerza, gozar su sol o estremecerme con su frío, sentir como cada instante, dice: ¡presente!
Para ser felices hay que aprender a amar y a ser amados, o lo que es lo mismo, saber dar y saber recibir. No podemos edificar tanques que prohíban la penetración del amor y la amistad en nuestras vidas. Hay que valorar a las personas por su bondad, su sensibilidad y su capacidad y calidad de amor...
Aunque darle a alguien todo tu amor nunca es una garantía de que te amará de vuelta. Sólo espera a que crezca en su corazón, pero si no lo hace, alégrate de que creció en el tuyo. Fíjate en quien te haga sonreír porque se necesita sólo una sonrisa para hacer que un día oscuro parezca claro.
La vida puede cambiar en un instante, todos lo sabemos pero siempre creemos que las desdichas les pasan a otros. Por ello hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo tan real que parecería que ya ocurrió. Pero a veces de tanto soñar e imaginar el mañana dejamos de advertir todos los presentes que pasan junto a nosotros y olvidamos que hay miles de cosas que nos pueden suceder y alterar ese “futuro” en un abrir y cerrar de ojos.
Lo único verdaderamente real es el amor, por eso debemos dejar que nos guíe y el objetivo de todo ser humano debería ser repartir amor... porque al final de toda vida todo termina en "polvus erit et in polvus converterit".
En ocasiones, es necesario que nos pase algo malo para volver a poner las cosas en perspectiva. Lo más importante en la vida no es ganar dinero, ni ascender en la escala social, ni recibir honores. Lo más importante es el tiempo que dedicamos a cultivar una amistad, el amor que le damos a quienes nos rodean. La felicidad está con esos que lloran, que están dolidos, esos que han buscado y que han intentado, porque sólo ellos pueden apreciar la importancia de la gente que tocado sus vidas.
El hoy es muy breve, pronto pasa y luego no podemos modificarlo, ni pasarlo en limpio. Tampoco podemos planificar demasiado el día de mañana porque es un lugar que todavía no existe. Por eso siempre digo: Ayer fui, mañana, seré. Hoy, SOY.
En la vida muchas veces no sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, pero también es cierto que no sabemos qué nos está faltando hasta que llega. Quizás Dios quiere que conozcamos unas pocas personas equivocadas antes de conocer a la correcta, para que cuando finalmente conozcamos a la persona correcta, sepamos como estar agradecidos por ese regalo.
El mejor tipo de amigo es con quien te puedes sentar en cualquier lugar, sin decir una palabra, y después irte sintiendo como si hubiera sido la mejor conversación que jamás tuviste. La felicidad no está dentro de un bolsillo lleno sino dentro de una mente llena de ricos pensamientos y un corazón lleno de ricas emociones.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Si tú y yo trabajáramos juntos…


¿Sabes que pasaría si tú y yo trabajáramos juntos? Naturalmente, seríamos discretos; nadie podría nunca imaginar que fuéramos otra cosa que buenos amigos, esa clase de amigos superficiales que se hacen en el trabajo. Sin embargo, si alguien se detuviera a mirarnos con un poco de detalle, probablemente podría darse cuenta de que algo parecido a una corriente eléctrica, un flujo submarino, llena el espacio entre nosotros cuando estamos cerca.
Quién hubiera pensado que aquella mañana gris que te vi, daría un vuelco mi corazón y mi vida. Antes de verte te presentí, después te vi y la pasión de mi sangre casi me cortó la respiración. A veces pienso que son cosas del destino. Lo cierto es que miro a tus ojos y se animan mis ganas... Con cada gesto me seduces, quizás te apoderaste de mi alma aquella tarde. No sé si nos junto dios o el diablo, pero me estremeces el alma. Puedes hacer que cambie todo el universo sólo con tocarme.
Por eso digo que si alguien nos observara bien vería que al llegar nos saludamos normalmente, y en el ascensor nos situamos uno al lado del otro, tú mirando los titulares del periódico, yo continuando con los saludos a los demás que vienen entrando mientras unos centímetros más abajo, mi mano, a salvo de indiscreciones gracias a la multitud que llena el ascensor, se pasea por encima de tus pantalones, un toque suave pero suficiente para notar como te vas endureciendo… sonrío a los demás mientras sigo con mi juego porque cada momento a tu lado, es totalmente único. Cuando estás conmigo, la vida es menos jodida de lo que realmente es. Este amor es una locura.
Durante todo el día estaríamos buscando pretextos para vernos y con disimulo, rozarnos, tocarnos y hasta besarnos si se presenta la ocasión; y aunque sea efímera la experiencia, no por eso pierde su esencia...
Finalmente cada uno se dirige a su oficina. Cuando llego a la mía y abro mis correos, si alguien se acercara a leer se escandalizaría viendo lo que me has escrito antes de salir camino al trabajo, vería tus verdaderos buenos días, alguna frase obscena y tierna al mismo tiempo. Casi siempre lo contesto de la misma forma, pero en el asunto pongo algo serio y escueto como “Últimas noticias” pero el texto tiene un contenido mucho más comprometedor, rezando en mi interior para que nadie de la empresa lo lea.
Minutos después nos cruzamos en el comedor para tomar un café y con las cosas que ya en pasado (lo del ascensor y los textos de los mensajes) ambos estamos ansiosos y cualquiera que nos mirara con atención se daría cuenta de la malicia que hay en nuestras miradas y el leve roce de nuestras manos mientras nos tomamos el café, y nunca dejaríamos a alguien acercarse tanto como para escuchar lo que me susurras al oído al pegarte a mí para depositar la taza en su sitio.
Hay tantas cosas que no podremos evitar, somos así y estar juntos es explosivo. Por mucho que lo evite me seduces y me arrastras a un callejón sin salida, me atrapas en tus redes y tengo que rendirme, me seduces siempre desde el mismo instante en que te acercas a mi, cuando me miras, cuando sonríes, cuando lees poesía en mis brazos… cuando deslizas tus manos por mi cuerpo, cuando me hablas y cuando me besas… y lo mejor es que no quiero dejar de ser seducida por ti, decididamente soy una mujer perdida.
En el trabajo nuestro día no saldría de un sofoco en otro. Por ejemplo, en esas reuniones donde coincidimos si alguien pudiera esconderse debajo de la mesa se daría cuenta del auténtico motivo por el que siempre nos sentamos frente a frente: para que mi pie pueda subir por tu pantorrilla poniéndote nervioso o si logro descalzarme estirarlo un poquito más hasta rozarte el sitio en donde por la mañana se entretuvo mi mano… A veces me pregunto por qué me elegiste a mí, por qué fui yo precisamente, y no tengo respuesta, salvo tu amor incondicional.
La mañana se llenaría de travesuras, que luego te desquitas a la hora del almuerzo en medio del bullicio y la gente te pegas a mí y me acaricias despacio, haciéndome estremecer al solo roce de tus manos, te pegas a mi cuerpo en el tumulto haciéndome sentir tus deseos como llama, y sigues acariciándome poniéndome más ansiosa de lo que ya estoy, derritiendo mis deseos al contacto de tus dedos que se están convirtiendo en una tortura.
Terminamos saliendo de allí y a nuestros jefes no les haría ninguna gracia si supieran a dónde vamos, y muchas de mis compañeras se pondrían la mano en la cabeza si nos vieran desaparecer en el cuartito de herramientas donde nunca entra nadie, para devorarnos a toda prisa, a medio vestir y calzados, intentando que nuestros gemidos no se oigan, mordiéndonos los labios para no gritar de placer, bebiendo el mismo néctar de amor y pasión al amarnos. Para después regresar a las oficinas recomponiendo como podemos la ropa arrugada y sabiendo que hasta el último de nuestros poros huele a sexo…
Cuando me alejo de tu lado llevo tu perfume en la piel y me acompaña la dulzura que me dejaste en los labios con tus besos, las caricias de tus manos… Me acompañan los te quiero, los te deseo, los te amo.
Amor, te agradezco cada minuto de tu vida que compartes con la mía, tu amor incondicional, tu paciencia, tus concejos, los instantes tiernos que hemos pasado y vivido... te agradezco todo lo maravilloso que me has dado... pero pensándolo bien, es mucho mejor que tú y yo nunca trabajemos juntos.

jueves, 20 de diciembre de 2012

Los hombres…



Me gusta deleitar mis pupilas con esos especimenes raros, que lamentablemente, solo se ven en la TV. Termino generalmente gritando del placer, obviamente solo de verlos porque nada más puedo hacer, y reconfirmo mi posición de heterosexual porque con hombres como estos… Mujeres, díganme que no estoy en lo cierto con estos encantos, que lamentablemente no están al alcance de la mano. Voto por ellos una vez más.

CHAYANNE
 

Gran talento y personalidad. Una voz increíble. Sus canciones son hermosas, hacen llorar, reír y amar por todo lo que expresan. Enamora con su sonrisa y sencillez. Su vos, sus gestos, su carisma, su humildad, sus movimientos... es divino, se mueve como los dioses. Lindo como el solo, te dan ganas de tenerlo en tu casa y nunca sacarlo de tu habitación. Es el suspiro de muchas mujeres. Es todo un manjar, un dulce al que no se puede decir no. Buen provecho.

RICARDO ARJONA
Para entenderlo hay que escucharlo y para escucharlo hay que estar preparado. Cantante y compositor sin tapujos que muchas veces expresa con evidente sutileza aquellas experiencias que han dejado huella. Es reconocido por sus brillantes canciones que llevan siempre consigo un toque filosófico especial, con frases dignas de admirar, como “El azar es la metáfora perfecta, de quien le busca inspiración a la tristeza, el destino es la cuartada sigilosa, de quien lo pretende todo y nunca acierta”, “Mujeres, qué hubiera escrito Neruda, qué habría pintado Picasso, si no existieran musas como ustedes”, “Dime que no y me tendrás pensando todo el día en ti, planeando la estrategia para un si” o “Amarte a ti no es lo mejor, pero es perfecto”. Me encanta.





MARIO CIMARRO


Es el prototipo perfecto del macho, de esos como a nosotras nos gustan (bueno, al menos a algunas) tipos rudos y a la vez con carita de ángel o demonio. Además de guapo buen actor. Es bello, sexy, atractivo, con mucha personalidad. Un aire medio salvaje, un cuerpazo que enloquece y quita el sueño, unido a una mirada intensa y coqueta que trastorna. Me voy feliz al infierno.




MARK TACHER


Es un hombre muy bello, esta mejor que nunca, realmente precioso... además es un excelente actor, capaz de removerte los sentimientos. Supo darle vida al papel protagónico de La Hija del Mariachi y díganme, amigas mías ¿quién no ha soñado con una serenata cantada por él? Refleja una personalidad increíble, con una carita de ángel que nadie se la quita. Tiene talento, ojos preciosos, voz, cuerpo natural y hermoso... en fin súper sexy....

viernes, 14 de diciembre de 2012

¿Existe la suerte o no?



Noche de insomnio, ya es viernes, son las cuatro de la madrugada aproximadamente. ¿Qué les puedo contar? Estoy de buen humor pero ando un poco estresada. No es nada que no se pueda resolver, son cosas del stress diario, esa rutina que a veces nos ahoga de vivir todos los días un déjà vu constante.
A veces recuerdo la época en que decía “cuando sea grande, yo quiero…”, indudablemente pensaba en el futuro. Lejos están esos días en que era una niña. Hace mucho rato soy adulta, con una familia creada, tomando decisiones que afectan mi vida laboral y sentimental, esta última es muy importante y es la responsable de que este de tan buen humor.
Hace un rato pensaba ¿Existe la suerte o no? Esto fue tema de conversación hace dos días con alguien. Es interesante este tema. Como todo en esta vida, cada quien tiene su punto de vista sobre diferentes aspectos, y cada quien tiene derecho a interpretarlo como mejor pueda o quiera. Creo que suerte es estar en el lugar y en el momento adecuado. Yo no creo que estemos predestinados a nada, porque eso quiere decir que por más esfuerzos que haga en la vida, los resultados irremediablemente ya estaban escritos por anterioridad. Prefiero pensar que todo cambia según las decisiones que tomemos.
Entonces, ¿por qué mala suerte? ¿Por qué buena suerte? Creo que todo depende del cristal con que se mire, lo que para uno puede ser mala suerte en un momento, para otro puede ser buena suerte o incluso para uno mismo en otro momento de la vida. Escribir sobre este tema podría llevar varias páginas que seguramente ustedes no leerían. Solamente puedo decir que yo creo que podemos forjarnos nuestro destino luchando por lo que queremos.
Seria fantástico que todo nos fuera bien así por que si ¿no? Que las cosas salieran al primer intento y sin esfuerzo. Pero la cuestión de cómo tener buena suerte es entender que no existe ni la buena ni la mala suerte. Ese concepto es en si mismo muy vago y relativo, cuando no directamente se refiere a otras cosas que no tienen ni remotamente que ver con el azar.
Vivimos en un mundo de causas y efectos y aunque no sepamos la razón las cosas fortuitas que nos dan placer o dolor tienen un porqué: nuestras acciones, pensamientos, los de los demás, etc. Muchas personas al saber le llaman suerte, pero la suerte es sólo una cara del azar. A los preparados no se les desea suerte: sólo éxitos; la suerte es para los indecisos: él éxito para los arriesgados.
Voy a tratar de explicarme. Dos personas en una misma situación pueden vivirla de diferente manera, siendo todo cuestión de actitud de cómo enfrentarla. Si lo enfrentas con una actitud negativa, todo parecerá oscuro, gris y sin futuro. Mientras que con una actitud positiva, incluso una mala situación vivida te sirve como una lección para no cometer los mismos errores, madurar en algún aspecto, conocer un poco más de esta difícil vida y seguir adelante, pensando que podemos hacer mejor las cosas.
Si las cosas no nos salen bien tenemos que aprender la experiencia y prevenir hasta cierto punto que vuelva a repetirse lo que no deseamos, pero si no hacemos caso de las lecciones que el universo nos presenta estaremos condenados a caer en los mismo errores una y otra vez. Por tanto es absurdo que alguien que se niega a aprender de la experiencia diga “Que mala suerte tengo” porque es una forma de trasladar su propia responsabilidad a un ente invisible y poderoso llamado “suerte”.
De niños creemos que todo es color de rosa, de adultos nos damos cuenta de que no es así, que la vida es dura, que las cosas no siempre salen como queremos aunque nos esforcemos mucho. Además existen otras muchas personas que igual intentan forjar su destino y muchas de ellas cruzan su camino con el nuestro, modificando los resultados.
Hay que ser optimistas. La vida nos presenta oportunidades a todos, pero no sirven de nada si te dejas vencer con facilidad ante las adversidades. El optimismo nos da fuerza, energía y resistencia para seguir adelante, nos da esperanzas y eso es lo que nos hace volver a intentarlo una y otra vez hasta lograr nuestras metas.
El azar es un suceso imprevisto que nos pasa, el secreto de la buena suerte es hacerlo jugar a nuestro favor. Por eso Pasteur decía que “el azar sólo favorece a las mentes preparadas”. Hacer de la casualidad un éxito implica saber responder ante lo nuevo que se presenta o poder mirar lo viejo con una mirada distinta. No hay suerte posible para el que no sabe bucear en el mundo interior para conocerse a sí mismo. Concentrarse en metas u observaciones equivocadas hace contraer una deuda con el “banco interno”, que es el que presta la energía. Si este compromiso no se cumple la deuda se paga con estrés y se llama mala suerte.
Por eso no creo que haya una persona con buena o mala suerte, no como una tendencia definitiva que te sigue de por vida, como si estuvieras marcado. Nadie es completamente feliz ni completamente desafortunado, de eso estoy segura. Por ejemplo a mi me han ocurrido muchas cosas por las que podría decir que tengo mala suerte, pero a su vez me han sucedido otras cosas buenas que compensan la balanza. Seguiré luchando por mi felicidad, pensando lo mejor posible mis decisiones y las consecuencias de estas, intentando hacer una balanza entre los sentimientos y la razón, aunque en ocasiones sea imposible.
En fin, para algunos la suerte es que le toque la lotería, es tener cosas de valor, es “darse una buena vida”, es que te elijan para algo importante... para mi la suerte es descubrir que no todo lo que me ocurre sea malo, que las cosas suceden por algún motivo evidente. También es darme cuenta de que existe algo que me inspira y con lo que me siento bien, feliz, algo que me hace ser yo misma y algo que me hace sentirlo todo sin nada a cambio. Es saber que existe alguien por quien me levanto de la cama cada maldita mañana por más que cueste… Alguien que me haga sentir que solo importo yo y nadie más aunque haya millones de personas alrededor. Para mi... la suerte es haberte conocido, que estés cerca, besarte, abrazarte, estar contigo y quererte…
Prométeme el Sol y Marte, tu calendario y tu agenda cien por ciento disponible todos los días del año. Llévame lejos cuando necesite huir de algo, tranquilízame cuando tenga miedo, no te olvides nunca de mi cumpleaños porque lo pagarás caro. Dime si voy fea o si estoy bonita, emborráchate conmigo cualquier día que te venga bien. Acompáñame en este camino y no me sueltes.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Bendito orgasmo…


En nosotras las mujeres un orgasmo es una sensación tanto mental como corporal de un placer intenso que realmente es muy, pero muy difícil de definir con objetividad. Es tanto el placer durante este delicioso proceso llamado orgasmo que inclusive en algunos casos, durante el clímax se pierde el conocimiento por segundos o hasta minutos, evento que se denomina petite mort (pequeña muerte) o la mort douce (muerte dulce).
Es gratuito. Para muchos se convierte en una potente droga, igual de necesaria que el aire. Es ese incontrolable “momento” el que ha fundado y destruido matrimonios y dinastías, inspirado a todas las artes y matado a millones por el sida. Es el gran anhelo que levanta la industria de la moda, el porno y el sexo.
Pero vamos a la fisiología: el cuerpo se contrae involuntariamente, los espasmos duran pocos segundos, el gran flujo sanguíneo hace que los genitales aumenten su volumen, el pulso se acelera, se abre la boca, los pies se tuercen, la frente se llena de sudor, los orificios nasales se ensanchan... Lo que esta pasando no es una pesadilla nocturna. Estas son algunas de las sensaciones que envuelven al conocido y buscado orgasmo. En el clímax, los cuerpos de los amantes se contraen cada 0.8 segundos. Una calidez inmensa comienza a envolver la cintura y el pecho. ¡Ahhhh! Para los hombres es la mejor descarga del mundo. Para las mujeres es un dique rompiéndose. Luego viene un sopor. El cansancio, el reposo y el adormecimiento.
Para mí un orgasmo es como el máximo momento que tengo, se liberan mis tensiones y ansiedades. Va más allá de mi presencia física hasta otro nivel de conciencia, y aún así la sensación parece totalmente física. ¡Que paradoja! Lo siento por todas partes, por dentro y por fuera. Es un espectacular alivio acompañado con el máximo placer que nunca haya sentido después de hacer cualquier otra cosa.
En fin, doy gracias a la vida por tener tan exquisitos genitales que nos permiten tener esa estimulación tan generosa y por lo cual varía la calidad sensorial. La estimulación por separado de cada uno de nuestros genitales puede producir orgasmos que son descritos de manera diferente, pero la estimulación de todos provoca los llamados combinados. En los clímax más intensos, uno se va, literalmente, a un trance y el cuerpo queda palpitando aún cuando el coito ya terminó. No existe otra sensación como ésa. ¡Es fantástica!
Por cierto me enteré hace poco que el 9 de agosto se celebra el "Día Internacional del Orgasmo Femenino". El concejal brasileño, Arimateo Danta, del pueblo de Espartina, fue quien inventó este especial día, para compensar ciertas deudas sexuales que tenía con su pareja. Diversos países se han ido sumando a esta iniciativa, hoy el día del orgasmo femenino se festeja en gran parte del mundo. ¡Grandioso!
¡Bendito orgasmo! No hay nada que se le parezca, por eso amor mío, adoro cada uno de los que tú me provocas. Celebro tu imaginación con dos dedos, mojaditos en la embriaguez de mis gemidos, coronándome el sexo y el hambre. En honor a la verdad hoy tengo ganas de que me hagas el amor intensamente, a lo profundo, a lo sin límite y me llenes de orgasmos hasta que no quede de mí más que la inconsciencia. Átame con tus besos, encadéname con tus brazos y tómame desde atrás y contra la pared, sobre la mesa, contra mí misma, que no tenga margen para girarme y devorarte el corazón.
Te quiero hoy entre risas de saciedad, te quiero más y encima, más y más fuerte, te quiero en el galopar de mis caderas más allá de las estrellas, mucho más, y en el desatino de los sentidos bajo la lengua, con el alma llena y desbordada, y el sexo lleno y tú a merced de mi salvaje, de nuestro sin límite, del golpe bestial de un orgasmo elevado al cielo...

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Mi princesa cumple 17 años




Mi linda hija, me parece que fue ayer cuando naciste y hoy cumples 17 años, ese tiempo se me ha pasado en un abrir y cerrar de ojos. Hoy te miré y vi los mismos bellos ojos que me miraron con amor cuando eras un bebé y la misma bella boca que me llenó de una emoción indescriptible cuando por primera vez me sonreíste y me hizo llorar cuando por primera vez dijiste “mamá”.
Había pensado en diferentes nombres para ponerte pero cuando te tuve por vez primera entre mis brazos… es increíble como alguien tan pequeñito puede hacer sentir algo tan gigantesco… y mientras te miraba decidí escogerte por nombre Anabel, que es un nombre de origen escocés que se traduce por "amable". Además significa: "Bella y llena de gracia" y "Gracia de Dios".
Hoy ya no eres un bebé sino una hermosa persona llena de emociones y sentimientos, metas e ideales. Has crecido mi linda princesa y te has transformado en una maravillosa joven.... tus cualidades te distinguen y no tengo duda alguna de que un día tus talentos te abrirán muchos caminos.... Siempre he tratado de estar cuando me necesitas, te pido disculpas por las veces que no tuve el humor de escucharte, ni tuve la mente despejada para entenderte. El alma me pesa cuando tu rostro deja de sonreír y se asoma la nostalgia y la tristeza en esos lindos ojos.
Juntas atravesamos vivencias fuertes y ¿sabes? yo también he crecido con cada centímetro tuyo. No solo eres muy bonita, también eres generosa, optimista, alegre, servicial, irradias energía de vida, eres entusiasta, y con un sentido del humor muy particular. Siempre nos hemos dicho la verdad, sin adornos ni tapujos, porque la vida suele ser cruel y despiadada cuando no estás preparado, por eso y porque nunca te he disfrazado nada, siento que estás lista para emprender el camino de la madurez que inevitablemente haz de emprender.
Mantén tu optimismo, para que puedas, con energía siempre renovada, llegar hasta la cumbre y tu determinación que te dará el ímpetu de alcanzar las metas que desees. No pierdas nunca tu entusiasmo en todo lo que hagas porque te ayudará a sentirte siempre alegre. Mantén ese sentido del humor tan peculiar que tienes que te permitirá aprender de tus errores. Conserva tu confianza en ti misma, eso te ayudará a arriesgarte sin temores al fracaso. Y no pierdas tu sensibilidad, pues te ayudará a comprender al mundo y enfrentar con valentía la vida.
Me emociona verte crecer, madurar y ver como se perfila ya en ti la gran mujer que vas a ser. Quiero que siempre sepas que en buenos y malos tiempos yo te amaré. Y que hagas lo que hagas, pienses lo que pienses, digas lo que digas, podrás confiar siempre en mi apoyo, consejo, amistad y amor cada minuto de cada día.
Mientras sigues creciendo, recuerda siempre que mi orgullo por ti aumenta sin cesar y que te quiero con todo mi corazón. Tú eres una de las más poderosas razones que tengo para vivir.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Labios tentadores

Pensar en tus labios hace que acudan a mi mente muchos otros pensamientos, recuerdos, pasiones, sabores, olores, momentos de amor... fueron tus labios lo primero que se volvió una obsesión. Al besarte por primera vez, al unir mi boca con tus labios ya no quise desprenderme jamás… a partir de ese instante no he dejado de desear un momento a tu lado, una caricia de tus manos, un beso de tus labios… de esos labios tentadores que me pierden en un beso y enloquecen el deseo, sin horas, sin minutos…
Quiero que apagues mi sed con tus labios que saben a miel, esos labios ardientes que envuelven los míos hasta quedar sin aliento en la dulzura de tu calidez… Dulce sensación la de esos labios temblorosos besando, acariciando a punto de saborear la fruta prohibida. Arrolladora emoción de un beso derritiéndose en la comisura de los labios anhelantes de ser bebidos, derretidos suavemente en el paladar.
Te veo venir, te acercas, me miras y el simple roce de tus labios hace que mi cuerpo arda en deseo. Siento su caricia en mi piel, como se deslizan suavemente sobre mi cuello, como presionan sobre mi piel haciéndome perder la razón. Son tus labios los que provocan en mí un constante estado de excitación, los que me arrastran al lado oscuro y con los que muero cuando los siento entre mis piernas.
Embobada en tus ojos me acerco a tus labios que me invitan a tocarlos, a probarlos, a besarlos hasta que el mundo llegue a su fin, labios dulces y fuertes que producen el beso, ese beso que lo puede todo, que me da paz y me tranquiliza, que me devuelve la vida, que me hace volar… Tierna sensación que hace desentumecer mis sentimientos para conquistar el aquí y ahora de ese beso que sigue derritiéndose, lenta y sutilmente en esa boca.
Tus labios… ¡Dios! ¿Cómo puedo tener la sensatez suficiente para olvidarme de ellos? No puedo, es superior a mis fuerzas, me dejo llevar por las sensaciones gozosas que desatan en mí. Mi vello se eriza con su paso, me anuncia su llegada, me insta a que adivine su recorrido. Lo adivino, lo presiento y vuelvo a morir de placer. Tú continúas, sin prisas, deseas ir palmo a palmo, te haces amo y señor de mi piel que se rinde a esas caricias, al dulce cosquilleo que siente en cada uno de tus acercamientos.
Mágica sensación de dos corazones que se amaron antes de conocerse, que se unieron en un incierto destino aún antes de tomar conciencia el uno del otro. Cuando depositas esos besos en mis labios, quiero que los relojes paren todas sus horas, que se detenga el sol y la luna, que la tierra deje de girar, pues es esa sensación que me embriaga es la única que quiero sentir.
Es inenarrable la sensación de sentirlos en mi sexo, no tengo adjetivos para definirla, todos quedarían ridículos y absurdos, no expresarían con claridad la explosión de sensaciones placenteras que siente mi cuerpo en ese momento. En ese instante, tus labios al beber de mi sexo actúan como si de una onda expansiva se tratara, toda la piel de mi cuerpo siente lo que mi sexo experimenta en ese momento: abandono, deseo, rayo el éxtasis, siento el cielo a mi alcance, el mundo desaparece, los problemas se esfuman. Sólo hay una realidad para mí, tú sobre mí y el goce infinito que me proporcionan tus labios.
Dejas tus labios de esbozo en los puntos cardinales de mi cuerpo y yo dejo los míos en tu alma. Siempre iré por ti, sedienta de tus besos, envuelta en un incendio de caricias para tu piel sedienta de locuras. Mis labios son tu fuente de amor, suaves labios que anhelas tocar con los tuyos que son una irresistible fuente de placer. Tus ojos, tus manos, tus labios y tus palabras, ellos en conjunto fueron los que me atrajeron. ¿Cómo pensar que esto tendrá final? El amor entre los dos es uno hasta la eternidad.
Adoro rozar tus labios con los míos y saborearlos, saben a ti y a mí, a la mezcla de los dos, a mi sexo, a mi lengua que los toca inquieta. Los muerdo, absorbo uno de ellos con los míos, me gusta su grosor, son labios potentes, carnosos. Puedo recrearme horas viéndolos, degustándolos, haciéndolos míos… Tu me quieres yo te quiero, bajos instintos de dos que avivan la llama de nuestro amor.
Cuando estamos juntos, los milímetros entre tus labios y mis labios se pierden por momentos, acercándonos despacio respirando uno al otro, sin tocarnos, solo mirándonos, atesorando un beso que no llega y el ansia es tan intensa que se siente el fluir de la sangre en las venas… excitación creciente que antecede al momento mágico en que tus labios y los míos se funden en un beso apasionadamente envolvente y fúrico, capaz de enloquecer tus movimientos y mis manos que se pierden en tu cuerpo
De tanto pensar en tus labios los míos están secos, necesitan la humedad de los tuyos, requieren de su contacto para estar más vivos. Cierro los ojos e intento sentirlos sobre mi cuello, sobre mi piel, sobre mi sexo… No puedo seguir escribiendo, me excito sin remedio al pensar que de nuevo volverán a posarse sobre mí... No suspires, solo bésame... No sueñes, solo vive esta ilusión y disfruta cada segundo de nuestro amor. Tus besos hacen presa fácil de mi estado, con ellos la sangre vuela por mis venas, hierve de deseo y de entrega.
En tu mirada encuentro el amor; en tus labios el más grande placer. Cuéntame historias de amor y escribe la nuestra con tus labios.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Me gusta amarte


Me gusta cómo comenzó todo esto, sin quererlo o sin saber por qué. Me gusta que me mires con esa carita de niño inocente, que sonrías cuando te despierto… cocinar contigo aunque el fuego esté apagado. Me gusta el vuelco que le diste a mi vida cuando llegaste. Me gusta amarte, que me abraces fuerte, contar contigo para lo bueno y lo malo… decirte que te quiero mirándote a los ojos, que sepas esas pequeñas y grandes cosas de mi vida. Me gusta dormir contigo y que nos olvidemos del miedo.
Como todas las personas voy de paso por este mundo y no pretendo parar ¿Díganme quién camina cuando se puede volar? Lo que tengo lo doy… y digo lo que pienso. Por eso, tómame como soy, no intentes amarrarme, ni dominarme. Aprovéchame, que como mismo llegué ayer me puedo ir mañana, recuerda que la vida es un goce. Soy todo lo que necesitas hoy, a ciencia cierta no sé que pasará mañana, a lo mejor ya no estoy o eres tú quien no está. Por eso no pienses, sólo víveme, siénteme tuya una y otra vez hasta terminar extasiados y sin vida.
Recuerdo el día que te conocí, la primera vez que te vi y la primera discusión que tuvimos. Recuerdo la primera conversación en son de paz, las miradas, las primeras caricias clandestinas, la primera llamada, la ilusión de las siguientes llamadas, el primer beso… tus labios recorriendo mi cuerpo, la primera vez entre tus brazos… todo lo que sentí ese día, y recuerdo la segunda y la tercera vez… los besos a escondidas, los abrazos disimulados, las miradas insinuantes… nuestras huidas a la playa… Recuerdo cuando no querías que me alejara de ti, cuando me abrazabas con tanta fuerza que no podía respirar, también recuerdo cuando te perdí… y también… cuando te recuperé…
Recuerdo nuestras conversaciones transcendentales y las que no dicen nada… tu olor cuando no estás cerca y el tacto de tus dedos acariciando mi piel… pero, ¿sabes? Hay algo que no recuerdo y es el momento en que me enamoré tan perdidamente de ti, dime, ¿en qué momento dejaste de ser el tipo impertinente que no me daba un respiro para ser una bonita ilusión?, para convertirte en el centro de mi universo.
Tienes hechizo en tu mirada, me robaste el corazón aquella tarde con tu mirar. Te has llevado todo sin querer. Un segundo eterno que detiene el tiempo en ti y tus ojos no me dejan vivir. Ya no pienso, sólo me dejo llevar. Hay un camino que yo quiero seguir, a pesar de que en el se encuentra el placer y el pecado.
Estas monopolizando mi vida… pero lo cierto es que soy feliz, porque me das la fuerza que me falta para seguir adelante, eres mi apoyo cuando cojeo, mi pañuelo cuando lloro… y la sonrisa que se me dibuja en la cara cuando más me hace falta una palabra amiga… A veces no sé qué siento… aunque parece estar claro… lo que sé, es que quiero que sigas estando en mi vida, que te canses de mis dudas y mis paranoias… quiero que sigamos juntos. Puede que sucedan miles de cosas… y puede que seamos especiales el uno para el otro… quizás no hay nadie como tú… tal vez eres mi ángel de la guarda…
Ya no pregunto sobre amor, por fin no hay nada que pretenda no saber, decididamente no hay relación entre amar y envejecer. El milagro de tus caricias hacen que ya no conteste un “¿yo qué sé?”. En tus redes caí y ya no me pregunto “¿por qué?”. Por fin entiendo de una vez el “porque si”. Sin más explicación, te vi, te dejé entrar, cerré la puerta y te elegí. Besarte, es sentir tu alma unida con la mía, ¡Dios!, sublime y tierna sensación. En ti nace el verbo amar y vivo sintiéndote. Las pequeñas cosas están bañadas por el brillo de tu ternura, la misma que transmites cuando me miras.
Sabes, mi amor, hoy puedo entender que a pesar del vértigo no hay altura que impida que me saque el disfraz. Nosotros siempre tiramos a matar, dándonos puro frenesí. Nuestra historia siempre fue así, que funcione o no, que esté bien o mal… vivirlo es la gloria. Sin escatimar, sin darnos de más, sin acelerar, sin tirar para atrás… tal vez le falta de acá y le sobra de allá, siempre estamos retocándola… pero juntos. Elijo estar contigo y pago el precio de tenerte, de darte amor y ser feliz.
Me gusta que esto sea especial... Me gusta tu sonrisa, que sepas lo importante que eres para mí y tener tantas cosas en común contigo, hacerte trampas y después discutir que no soy tramposa. Me encanta que me robes un beso, pasar días a tu lado, sentirte en cada abrazo, acariciarte... Me gusta tu boca, tus ojos esos en los que me veo reflejada cuando te miro... que me quieras y saber que estás ahí para mí. Me encanta abrir los ojos y verte durmiendo a mi lado… me gusta que seas tú el hombre que me hace feliz. Contigo consigo armonía y tranquilidad.
En los momentos en que quiero escapar no hay agonía más cruel y aterradora que imaginarte alejándote de mí. Reconozco que te quiero, que más loca por ti no puedo estar. Si estoy más de 48 horas sin verte estoy perdida. Tenerte es como poder volar. Contigo me siento libre, ligera, sin preocupaciones, enamorada, feliz... Y esto se me queda corto, lo que siento por ti es aún más fuerte, más inexplicable, es una locura, pero una locura que vivimos juntos entre besos, abrazos y caricias.

martes, 20 de noviembre de 2012

Una mujer puede vivir sin un hombre, pero sin amigas, ¡jamás!



Hace un momento leyendo algunos comentarios de días anteriores, tropecé con uno que lo suscribe Marla, con el que estoy totalmente de acuerdo. Ella dice entre otras cosas que una mujer puede vivir sin un hombre pero sin amigas no. Está en lo cierto. Para que no haya confusiones aquí mismo dijimos hace unos días que las mujeres y los hombres no pueden vivir los unos sin los otros y todos explicamos por qué, pero era referido a géneros no estábamos hablando de pareja, aunque coincidimos que vivir solo no debe llenar de felicidad a nadie.
En este caso Marla se refiere a un hombre como pareja. Yo estoy de acuerdo con ella en lo que plantea porque aunque no es mi caso (yo tengo pareja) entiendo muy bien a qué se refiere. Y es a eso que nos dan las amigas que nadie más puede hacerlo, ni siquiera el hombre que amamos.
Por ejemplo, yo tuve un fin de semana que no comenzó nada bien, me sentía realmente muy mal por algo que ocurrió. Pero el sábado después de mediodía todo comenzó a mejorar, mi ánimo se levantó, volví a reír… y no crean que fue porque resolví el susodicho problema, no, aún está ahí, latente… pero a pesar de eso terminé pasándolo muchísimo mejor. ¿Gracias a quién? A mi amiga, a mi hermanita.
Por eso hoy leyendo el comentario de Marla, sus palabras me sacaron una sonrisa y me dieron el tema para este post. Porque la amistad es una paloma que en su vuelo va dejando cariño, afecto y una inolvidable estela de dicha infinita.
Nunca los hombres entre ellos podrán tener el tipo de relación que pueden llegar a tener dos mujeres que se quieran, por muy amigos que sean. Una mujer por otra es capaz de cualquier cosa, nos unimos cuando nos va mal, lloramos juntas y si una está mal todas las fuerzas se unen por y para ella. Cuando se juntan más de dos o tres mujeres... peligro... somos capaces de TODO, pobre del que caiga en el sartén.
Hay personas que pasan por nuestra vida y se convierten en alguien muy importante para nuestro vivir diario. Tanto así que no podemos estar sin ellos, sin sus consejos y palabras. Necesitamos de esa mano amiga, esos oídos que siempre están prestos para escucharnos. ¿A quién recurrimos cuando algo bueno o malo nos pasa? ¿A quién revelamos nuestros secretos? ¿Con quién hablamos de amor, de sexo, con quién lloramos, a quién confiamos nuestros hijos, etc.? La lista podría muy extensa pero llegaríamos a la misma conclusión: las mujeres siempre acudimos a otras mujeres.
Contamos para millones de cosas con nuestra pareja, papá, con un gran amigo, pero no nos engañemos, para los buenos y malos momentos, los consejos, la contención, la complicidad, la ayuda, invariablemente acudimos a otra mujer. Somos como una hermandad, nos percibimos como iguales, podemos aliarnos, compartir e intercambiar experiencias que sólo nosotras vivimos y sólo nosotras podemos entender. Esas amigas incondicionales siempre están cuando todos los demás nos dejan, lloran y ríen con nosotras, pueden decirnos todo sin miedo a reproches por nuestra parte. Es lindo tener una amiga así, ¿verdad?
Una amistad incondicional es mucho más que solidaridad porque la solidaridad es un intercambio que mantiene las condiciones como están, pero este tipo de amistad es capaz de modificarlas. Para que me entiendan, por ejemplo solidaridad es invitar a cenar a una amiga. Amistad incondicional es cocinar juntas, sentarse a cenar y conversar con ella de la vida, volver otro día y otro a preguntarle como está. En resumen, se traduce en hermandad, confianza, fidelidad, apoyo y reconocimiento entre mujeres para hacer la vida diferente y mejor. Las mujeres históricamente hemos sobrevivido gracias a que contamos con la palabra, la mano, el hombro de otra mujer, que por muy distinta a nosotras que sea, es nuestra igual.
Me parece esencial que si tenemos pareja ésta conozca a nuestras amigas pero tenemos que hacer que se respete a raja tabla nuestro tiempo y derecho a verlas y a compartir con ellas. No comparto eso de alejarse cuando estamos en pareja… ¡la amistad entre mujeres es esencial para todas! Hay tantos temas que no podemos hablar con “ellos”, y si lo hacemos muchas veces “los agobiamos”, son cosas para hablar entre nosotras.
Por eso les digo, mujeres, si ya tienen o cuándo encuentren a una verdadera amiga no la dejen ir, manténganla con ustedes, porque es muy difícil encontrarla hay quien nunca tiene esa oportunidad. Esta amistad incondicional entre mujeres se puede definir como “cómplices que se encuentran y reconocen”.
Yo tengo una amistad así, los lectores habituales de este sitio lo saben y algunos hasta le escriben. Como dije al inicio de este post, ella salvó mi fin de semana. Ella es así, una persona increíble. Es capaz hasta de no recriminar a la gente que quiere cuando la prejuzga, sólo busca una oportunidad para enmendar el error y descubrir a los demás la verdad que guarda en su corazón. Y si no encuentra esa oportunidad o no se la dan, sonríe con un atisbo de tristeza, y continúa al lado de los suyos, aunque no sepan tratarla del mismo modo que ella hace con todos: con el corazón abierto y limpio, de manera generosa y sin reproches.
Es pequeña y liviana, pero yo la he visto crecerse como un gigante para defender a quienes quiere. Lo hace con toda la fuerza de su corazón y con suma lucidez, se enfrenta a quien injuria a uno de los suyos y lo deja patas arriba en el campo de batalla, a solas con su propia conciencia removida. Ella es la mejor compañera de camino (pobres los que la tienen a su lado y no lo notan), siempre cerca, siempre generosa, sin vueltas ni dobleces, noble, leal y protectora, a pesar de su aparente fragilidad.
Cuando alguien la lastima o pretende hacerlo me es muy difícil controlar mi rabia y termino descargando mi ira aunque sea alguien muy allegado a ella, y si le han hecho daño siempre estoy ahí para apoyarla. Vivimos tiempos difíciles, pero los hacemos más llevaderos porque estamos unidas para ayudarnos. Nos conocemos mucho, demasiado y jamás nos separamos. Solo le pido a Dios que nos permita estar siempre juntas.
Sí, hermanita, estoy hablando de ti, sabes que no puedo hablar de verdaderas amigas sin hablar de ti, es inevitable. Te agradezco esa confianza que tienes en mí, ese cariño que siempre me das, hasta cuando estoy de pésimo humor. Eres una persona muy especial que me ayuda en ocasiones a frenar mi impulsividad y me hace ver las cosas desde otro punto de vista. Si me equivoco me aconsejas, si los demás no pueden conmigo me abres una puerta, si estoy feliz celebras junto a mí, si estoy triste me sonríes hasta que me haces reír, si estoy preocupada o angustiada te las ingenias para cambiar mi ánimo, si estoy cansada me mandas a dormir… si me vuelvo testaruda me mandas a callar, me cuidas, si te digo que no puedo contestar tus preguntas tu lo entiendes, me peleas si tengo algún problema y no te llamo, sabes entenderme como nadie.
Eres esa que presencia mis lágrimas, que me da fuerzas para seguir, que me hace ver mis errores y los acepta también, la única que sabe lo que voy hacer… Eres mi confidente, mi luz en el camino, para ti yo estaré por siempre ¿sabes por qué? Porque eres mi amiga, mi compañera, mi hermana y mi extensión… Fraternidad, hermandad, complicidad, creo que estas palabras se adecuan bien para definir nuestras vidas. Nuestra amistad no la regalaría a nadie ni la olvidaría por nada del mundo.
Contigo puedo compartir cualquier momento de mi vida (bueno o malo), a tu lado me siento confiada y segura, gracias por confiarme tus secretos y guardar los míos, gracias por alegrar mis días y hacerme sentir que hay alguien a quien le importo mucho, gracias por estar en mis momentos difíciles y por dejarme entrar en tu corazón. Gracias por ser como eres, por estar siempre ahí, por cuidarme, por hacerme reír, eres una gran amiga, una gran mujer y una excelente persona... te quiero muchísimo, no cambies nunca...

lunes, 19 de noviembre de 2012

Perdida en mis sentimientos


Otra vez mi cabeza está apunto de estallar, otra llamada tuya, más recuerdos en mi mente, más y más tu... Ya te has dado cuenta de tu error...
Hoy no consigo centrarme en otra cosa que no seas tu, la música sin ti no suena y las letras del libro se borran si no estoy contigo, la pantalla del televisor carece de imagen y permanece oscura sin el brillo de tus ojos, sin ti hasta mi sangre se hiela y ni un corte profundo iguala el dolor de tu ausencia... Sin ti, mi silencio, mi soledad, mis lágrimas ahogan el mar, se pelean por ti mi alma mi, cuerpo y mi corazón, las agujas del reloj avanzan lentas… El tiempo se detiene no sé qué hacer con el... queriendo pensar que entre nosotros nunca pasó nada, cuando pasó todo.
Me invaden los recuerdos, la confusión, qué hacer, qué no hacer... Y mis lágrimas por ti vuelven a caer... Ahora lloro, lloro y no puedo dejar de llorar... mis fuerzas se han ahogado en mis lágrimas. Recuerdo tu mirada porque habla sola, mi alma se consume escribiendo en nunca jamás, relleno paginas vacías con lágrimas y un quizás, sé que siempre estaremos unidos, tuyos son mis secretos, tuyas son mis palabras, mío es el castigo de alejarte más, tu eres mi principio que nunca tendrá final, gracias por una historia de dos tan maravillosa,
Un terrible sentimiento de añoranza invade mi cuerpo, necesito abrazarte y besarte, y sentir que me quieres, te necesito conmigo... te necesito porque aún te quiero... Me haces falta y quiero decírtelo pero no puedo... A veces las cosas tienden a complicarse. Con lo sencillo que es para mi, amarte. Con lo sencillo que es para ti, quererme. Pero todo se complica cuando aparecen tus desvaríos y mis inseguridades.
Agotas mi paciencia, haces que pierda mis sentidos, pues la tristeza debilita mis latidos cuando no tengo tu presencia. La mañana no brilla, el sol me es ajeno, el mundo se agranda, y yo tan pequeña solo soy pluma que vaga en el viento. Las horas avanzan, se alarga el sufrimiento, se acaba éste día y me muero por dentro.
Escucho la voz de mi silencio, que constantemente me repite el por qué te amo; y es que la verdad viene de adentro, de este mundo interior que se forma con grandes sentimientos, el mundo en donde cada rincón está tatuado con tu nombre. Tú eres esa alegría desbordante que mis poros transpiran cada vez que te veo, eres mis mil motivos en qué pensar, eres frescura de mis pensamientos, eres la magia que envuelve de alegría mi vida, eres la parte más divina entre mis sueños y eres mi linda realidad.
Conmigo nada es fácil, lo sabes y sin ti todo es tan aburrido. El cielo está cansado ya de ver la lluvia caer, y cada día que pasa es uno más parecido a ayer… no encuentro forma de olvidarte porque seguir amándote es inevitable. Sin embargo, es mejor que te alejes de mí porque tu cielo se está haciendo gris y yo ya camino bajo la tormenta. Ya no debo verte. No quieras caminar sobre el dolor descalzo. Aléjate de mi, amor, aún estas a tiempo.
No quiero recordarte más, no me hace bien. Cada vez que pienso en ti, quiero volver Estoy un poco ansiosa y se termina el día. Ando buscando un poquito de tu adrenalina. Te juro, amor, me está costando mucho, qué voy a hacer con este síndrome incurable de quererte tanto. Estoy más convencida que nunca que tengo que dejarte ir, y sé que hacerlo abrirá una herida profunda…
Hemos hecho una mezcla de sabores profundos donde tu piel se funde con mi piel, sabemos fluir entre nuestros cuerpos y fundir tu ansia con la mía de forma desordenada.... caótica y salvaje.... nos amamos mezclando tu sabor y el mío... y lo cierto es que conseguimos una mezcla perfecta...
Quisiera darte tanto como nunca pudiste imaginar, pero creo que sólo hasta aquí puedo llegar, triste limitación... Sólo soy una simple mortal, cargada de miedos, tristeza y fragilidad. Quiero olvidarte y que te olvides de mi pero me entra la nostalgia, lloro por tu ausencia y nada calma mi dolor, sabes que no dejo de amarte y que siempre pienso en ti, que me hacen falta tus besos y que extraño tu calor.
Estoy perdida en mis sentimientos... Me muero por abrazarte, besarte, amarte, volver a sobrevolar las estrellas cabalgando sobre un caballo alado. Quiero volver a tocar el cielo con tan sólo una mirada tuya. Los recuerdos me llevan de nuevo a tu lado, cierro los ojos y la distancia entre nosotros desaparece...

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿Pueden vivir las mujeres sin los hombres y viceversa?




¿Podemos vivir sin la compañía masculina, sin una mano viril que nos acaricie, sin los diarios halagos masculinos…? ¿Pueden vivir los hombres sin nuestra ayuda, sin ese cariño que sólo nosotras sabemos darle, sin nuestra picardía y belleza, sin ese amor incondicional que les entregamos…?
Ambos por separado podemos subsistir pero vivir a plenitud, ser realmente felices NO. Para empezar la especie humana no existiría, se necesita un hombre y una mujer para que nazcan los niños. Lo de la felicidad interna, la autogestión emocional, la autosuficiencia, queda muy bien en los libros de autoayuda, pero llegados a la hora de la verdad nadie quiere verse solo, ni el gato. Somos seres completos que nos amamos y nos enriquecemos.
Definitivamente solos no podemos ser felices porque necesitamos compartirnos y comunicarnos, por mucho que nuestras relaciones anteriores de pareja hayan sido tortuosas, por mucho que hayamos llorado o por muchas decepciones que nos hayamos llevado, no pasara un momento en que no recordemos algo de lo felices que éramos cuando se despertaba a nuestro lado, cuando de repente sonaba el teléfono para decirnos lo mucho que nos quería o que estaba deseando estar junto a nosotros.
Somos un complemento y encajamos a la perfección. Estar con alguien no significa perder la libertad es sólo cuestión mantener un equilibrio entre libertad y pareja, no los veo como excluyentes uno del otro. Todos tenemos valores incalculables para ofrecerle al otro sexo. Las mujeres necesitamos cosas que nos dan los hombres y los hombres cosas de las mujeres, para crecer interiormente y para muchas otras cosas (y esta ves no hablo de sexo). Todos los roles que cumplimos son importantes, indispensables y muchos imprescindibles.
Hay muchas maneras de ver el tema porque puede ser a nivel emocional, sexual, afectivo, físico... Tengo amigas que no tienen vida sexual pero tienen muchos amigos hombres, otras que no tienen pareja pero tienen vida sexual activa. Al igual pasa con ellos. Lo que si puedo decir es que no podemos vivir los unos sin los otros porque sería como la noche sin su día, o un pulmón sin oxígeno, o el cielo sin el mar.
El contacto entre los dos sexos es necesario y benéfico para ambas partes. Está claro que nos necesitamos las mujeres no pueden vivir sin los hombres ni los hombres sin las mujeres. Otra cosa es lo de "vivir con". Aunque eso de la abstinencia sexual es un tema personal, tiene sus ventajas pero también sus riesgos, ya que lo que no se ejercita se atrofia, y después cuesta más trabajo recuperarlo. Cada quien debe valorar si puede vivir sin pareja.
No vamos a cambiar de gustos sexuales por estar solos pero todos mientras estamos solos soñamos con el Hombre o la Mujer de nuestra vida, o con uno/a que se fue o con que aparezca el príncipe o la princesa adorado...
Como hijos, padres, amigos, pareja… somos la contención, la ayuda, el sostén, la comprensión, la paciencia, la tolerancia, la solidaridad, el afecto, la razón, el corazón, la pasión que necesita el otro. Eso es innegable.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

¿Farsante? ¡Nunca!



El post de ayer le gustó a muchos de los lectores de este sitio, tanto mujeres como hombres, y de los comentarios que hicieron han salido dos post más. Este de hoy que es respondiendo a un anónimo y el que saldrá mañana que por suerte es más agradable y me surgió la idea a partir de lo que escribieron dos de los hombres habituales en este sitio, Peter y Frank, y la reafirmó lo que escribió mi hermanita, pero de eso hablaremos mañana.
Anónimo, es muy lamentable que tengas tanta pobreza de mente y de sentimientos. En primer lugar déjame decirte que yo no soy ninguna FARSANTE, por lo menos cuando intentes insultar cuida tu ortografía porque escribiste mal la palabra. En segundo lugar yo sí vivo orgullosa, MUY ORGULLOSA de ser MUJER, FEMINISTA y de ADORAR a los hombres, ya dije que las dos primeras cosas no son inconveniente alguno para la tercera y agregué que defender a capa y espada mi género no significa hacerle la guerra al género masculino.
Esos hombres que tú desprecias y odias son capaces de librar junto a nosotras, hombro con hombro, cualquier batalla, en cualquier plano, como amigos, padres, hermanos, hijos, esposos, amantes, compañeros. Es cierto que algunos hombres dejan mucho que decir pero igual que ocurre con las mujeres, que hay muchas que no merecen ni que se les llame mujer, porque es una ofensa al género femenino. En este saco de seres humanos hay mucha mierda pero en ambos géneros.
Además los hombres, los verdaderos es decir los que hacen honor a tan bella palabra, son para con nosotras comprensivos, cariñosos, caballerosos, protectores, y no digo que sean perfectos porque en esta vida no hay nada perfecto, pero sus virtudes son tantas que opacan cualquier error que puedan cometer. Además, anónimo, esos hombres que tu detestas (no sé si por rencor o por la falta de ellos, quizás no has conocido lo que es un hombre), son capaces de llevar a cualquier mujer al mismo cielo y hacerla tocar las estrellas porque no hay nada mejor que estar en los brazos de un HOMBRE, sobre todo en la actualidad que no somos un objeto sexual sino seres capaces de sentir, pedir y gozar a la par de ellos. Yo los amo por todas sus virtudes y por todo el placer que son capaces de dar.
Es la segunda vez que intentas ofenderme en este sitio, mi sitio y el de mis amigos, y el de todos aquellos que entran aquí porque le gusta lo que leen y si algún tema no les agrada o no están de acuerdo con lo que se dice emiten su comentario desde una posición respetuosa. Ser respetuoso para con sus semejantes es una de las cosas más bonitas que puede tener una persona.
Tú no eres ni tan siquiera capaz de dar tu nombre. Cuando dije anteriormente “intentas ofenderme” es porque sólo es eso, un mal intento porque yo soy una persona que no presto atención a los necios. Si has leído este blog sabrás que detesto a los hipócritas y a los estúpidos. La gente sin cerebro, rencorosa y odiosa no me molesta porque simplemente para mí son nada.
Si detrás de ese anonimato se esconde un ser masculino mejor analízate. Y si quien se esconde en este anonimato es una fémina déjame decirte que das lástima y te voy a explicar por qué:
1-Si eres una mujer que ha sido ultrajada por un hombre, comprendo en parte tus sentimientos pero eso no te da derecho a juzgarlos a todos por igual.
2-Si eres lesbiana tampoco te entiendo porque el hecho de que no los quieras para meterlos en tu cama, no significa que los odies. Ustedes son seres humanos como cualquiera y tienen padre, hermanos, amigos masculinos, lo único que las diferencia de las demás mujeres es su preferencia sexual y eso es un derecho de cada persona. No es motivo para odiar.
3-Si eres una frustrada porque nunca hombre alguno te ha hecho sentir mujer de verdad, no tienes que odiar al género simplemente analizarte, tal vez la culpa no ha sido de ellos sino tuya. Y en ese caso te recomiendo que después del análisis que te hagas cambia lo que sea necesario y busca uno que además de ayudarte, comprenderte, amarte, te haga sentir lo maravilloso que es un hombre cuando te hace el amor. Y después de eso dime si los sigues odiando.
4-Si eres una feminista fanática y pertinaz, me imagino tienes un padre, un hijo, un amigo a quienes quieres y un hombre al que ames y te ame, o al menos los has tenido y los has amado, entonces ¿de qué vas?, la hipócrita y la farsante eres tu. Porque esos hombres, varones, machos, masculinos que están o han pasado por tu vida son efímeras gotas en un amplio género donde hay algunos sinvergüenzas pero hay muchos maravillosos.
5-Y si eres una mujer abandonada, con un fracaso amoroso eres también una hipócrita, porque en ese caso es lógico que odies y detestes a quien te hizo sufrir pero decir que los odias a todos, no, te garantizo que eres una mentirosa, porque cuando pase el dolor y venga otro que te mueva el piso y que al verlo sólo desees tenerlo en tu vida y en tu cama ¿adónde se va tu odio, anónima?
Ratifico que adoro a los hombres, si te molesta cuida tu hígado, te reitero que no pierdas tu tiempo conmigo, no me haces mella, los que me conocen bien dicen que soy muy mujer, pero además soy orgullosa, rebelde, cínica, amante de la vida y del amor, buena madre, buena amiga, no una excelente persona, pero humana, desafiante y guerrera. Vivo rodeada de hombres y eso me hace feliz porque ellos son el complemento justo y necesario para toda mujer.
A los amigos gracias por las respuestas.

martes, 13 de noviembre de 2012

Adoro a los hombres


Hoy salí de casa mal humorada porque no tengo ni una puñetera gota de café, por lo que no pude hacer esa colada del néctar negro de los dioses blancos que me hace persona en las mañanas cuando me delito con una humeante tasa del preciado líquido.
Desde muy temprano fui para la parada del ómnibus que me lleva al trabajo. La mañana estaba fría, y después de permanecer mucho rato allí empecé a incomodarme porque el ómnibus no pasaba, y esa demora significa que cuando pase no para. Los que han pasado por eso saben lo que se siente en ese instante en que la guagua pasa por delante de ti como si fueras invisible.
Bueno, como les iba diciendo, estaba cansada de esperar y tenía un poco de frío, todo eso hacía que el mal humor que me acompañaba cuando llegué a la dichosa parada se había acrecentado. Intentando distraer mi mente me puse a prestarle atención a la conversación de dos mujeres que estaban a mi lado en la misma espera, pero empleaban el tiempo en una amena charla, sobre hombres como es lógico, ese es el tema favorito de todas nosotras.
No voy a relatar la conversación, porque hay cosas que son imposibles de poner aquí, sólo les diré la frase de una de ellas que me causó primero risa, después reflexión y ahora da origen a este post. Ella dijo: “Son unos cabrones, pero yo adoro a los hombres”.
De inmediato pensé “Mmmm… Yo también”. Muchas mujeres se quejan de tener problemas con los hombres, yo tengo problemas SIN los hombres. Con mi mente ya en otra cosa que no era la falta de café, ni el maldito ómnibus que no pasaba, sonriendo encendí un cigarrillo y comencé a hacer un repaso en mis recuerdos. Siempre me ha gustado estar entre hombres, cuando estaba en la escuela, en mis años de estudiante, tenía amigas como es lógico y algunas muy buenas, pero tenía gran cantidad de amigos varones y me encantaba estudiar, pasear, hacer deportes con ellos. En el trabajo igualmente prefiero rodearme de hombres… entre ellos me siento cuidada, protegida, respetada, valorada…
Los hombres me encantan, adoro su modo de ser, su libertad, su desenfado, que estén pensando el 95 por ciento de su tiempo en sexo, su sarcasmo, su amistad, sus consejos, sus charlas, y claro su reconocimiento y su galantería. ¡Ah! y su amor ni hablar. Ellos son, sencillamente, entrañables seres imperfectos, y que ninguno se me ponga bravo por esto porque es un cumplido.
En realidad tengo pocas amigas, la amistad entre mujeres rara vez está exenta de hipocresías, de envidias y con los amigos hombres eso no ocurre. Hay mujeres extraordinarias y tengo la suerte de tener a algunas como amigas. Si volviera a nacer me encantaría hacerlo de nuevo como mujer, claro está, y no voy a explicar en este momento el por qué, sólo diré que amo y adoro ser mujer con esa mi feminidad perfecta y plena que es capaz de elevarme en mujer y hembra, me encanta ser mujer por muchas cosas y entre ellas porque puedo amar a los hombres.
Cuando digo que adoro a los hombres no estoy generalizando, incluso algunos los detesto, pero en abstracto, adoro al género masculino. Soy feminista, defiendo mi género y soy capaz de atacar a un hombre sin piedad cuando se lo merece, también los critico mucho, pero no soy su enemiga, no le hago una guerra al género.
Me encantan los hombres, me pierden. Puede que no sea muy prudente decirlo así, públicamente, porque ahora muchas mujeres creen que es necesario enfrentarlos todo el tiempo, casi hacerles la guerra. Yo, siendo completamente sincera, les digo que estoy muy orgullosa de ser mujer y feminista pero eso no es un inconveniente para adorarlos.
Ya más relajada con todo el análisis en el que me había enfrascado, ni me inmute cuando finalmente pasó el ómnibus y por supuesto no paró. Me acomodé, encendí otro cigarrillo y sonriendo me puse a pensar en las cosas que me seducen o me gustan en un hombre. Mentalmente fui haciendo una lista. En general me gustan los hombres seguros de sí mismos y fuertes de mente, que sepan tratar a las mujeres, que sean amables, caballerosos, que se hagan respetar, que no sean vulgares y que cuiden su imagen personal.
Desde un punto de vista más personal me gusta que apoye mis proyectos tanto como mis “locuras”, que le guste la música, que sepa divertirse y reírse con ganas, que sea romántico y que le guste preparar cosas románticas de vez en cuando para sorprenderme, que se tome tiempo para hacer el amor, que me haga sentir amada y protegida aunque yo me sepa cuidar sola (claro sin convertirse en mi carcelero, ni controlador), que sea trabajador pero que trabaje para vivir y no viva para trabajar, que le guste pasear y que me escuche.
Bueno y que adore a los hombres no quiere decir que esté ciega, en ese saco hay de todo como en botica, pero no nos engañemos, también hay mujeres que dejan mucho que decir en todos los sentidos. Soy quizás muy receptiva a lo masculino porque tengo un padre extraordinario, un hermano encantador, un marido de excepción, un hijo especial y amigos increíbles.
La comunicación con los hombres me resulta más sencilla porque lo que se dice es lo que se pronuncia y nada más que eso. Y muchas veces me resulta gracioso comprobar que el recorrido de sus conexiones cerebrales se aleja un tanto laberíntico del de nosotras. Tengo grandes amigos hombres heterosexuales, con los que nunca he ido más allá de una magnífica y agradable conversación. Digo esto para los que no creen en la amistad entre hombre y mujer sin mediar sexo, pero lo real es que esta clase de amistad existe.
Seguí con mis reflexiones y recordé que hay otras cosas que adoro de los hombres en esa amplia lista y que no cambiaría por nada. Por ejemplo, que a pesar de que jamás nos van a entender ellos siguen intentándolo, que saben de todo menos de temas del corazón, que nosotras siempre sabemos qué están pensando y cuando nos lo dicen es la confirmación de nuestra suposición, que les encanta explorar nuestro cuerpo y conquistarnos el alma, que una niñita de 12 años puede dejarlos sin argumentos y una de 25 (y de otras edades también) consigue domarlos con un dedo, que están dotados de hombros en los que podemos dormir sin tener que preguntar, que nunca mienten sobre su edad y que cuando les decimos “te quiero” siempre quieren saber cuánto.
Entre estas cosas y las que menté en párrafos anteriores tal vez parezcan muchas cosas pero no hay que exagerar ninguna de ellas, simplemente un poco de cada una, todo en su justa medida hace un equilibrio que convierte a un hombre en irresistible para mi. No hay un orden de prioridades. Todo importa.
Mis reflexiones terminaron porque finalmente, después de cuarenta minutos de espera, vino un ómnibus que recogió a todos los desahuciados que estábamos allí intentando llegar al trabajo o la escuela. Fue trabajoso subir porque éramos muchas personas ya desesperadas por la tardanza, pero subí ayudada y protegida por dos hombres justamente.
Muchas mujeres piensan que reivindicar nuestro papel en la sociedad es ser un poco “antihombre”, y no es así, por eso como dijo alguien “levanto una lanza a favor de ellos”. Aunque no dejo de reconocer que a veces nos exasperan porque como dice una gran amiga son mononeuronales. Pero yo los adoro.