Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

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miércoles, 3 de noviembre de 2021

Mi loco amor

Como se habrán dado cuenta, sobre todo los subscritores de este blog, si es que alguno queda aún (que paciencia tienen), este ha sido un sitio árido y solitario desde hace mucho tiempo. Por motivos personales he estado alejada de este querido lugar una buena temporada. Los asiduos a este sitio saben que estaba enferma, y cuando tuve ante mí la realidad del problema mi mente era un hervidero. Gracias a Dios ya estoy bien, al menos eso creo.

Ahora quiero retomar el blog, mi tan amado blog donde doy rienda suelta a mis sentidos y hago lo que más me gusta hacer: escribir. Vuelvo con una nueva entrada a este rinconcito, espero que mi regreso los alegre tanto como a mí. Vuelvo al “trabajo” que significa mantener el blog, porque aunque crean que no, hacerlo es dedicar buenas horas a escribir, editar, a veces buscar imágenes y siempre hacer hasta lo imposible por contestarles.

Espero poder darles mucho amor con mis humildes letras, como siempre, y que podamos compartir sentimientos y enseñanzas. Al final todo lo que nos pasa en la vida nos deja eso, una enseñanza.

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Mi loco amor

No solo agradezco que me envuelvas en la magia de tus palabras, sino en la fuerza que me dan. Supiste cómo arrancarme de malos pensamientos. Me recordaste que soy una luchadora. Vuelvo a sonreír aunque la vida me golpee, aunque no todos los amaneceres han sido hermosos, aunque se me cierren algunas puertas. Adoro el amor porque amar es vivir.

Sabes que odio que intenten hacerme callar, por eso me da mucha risa te atreves a mandarme a callar. Eres la única persona que se atreve a hacerlo. Eres la única persona que, no sé cómo, tiene una gran facilidad para hacerme sonreír. Siempre que me ves triste, dices o haces alguna cosa para conseguir que me ría, y entonces me dedicas la más amplia de tus sonrisas. Sé que estás leyendo estás líneas y por eso te digo mil gracias por estar ahí cuando más te necesito.

Cuando era muy joven no creía mucho en el amor, era de esas que dicen que "la media naranja", “el alma gemela” son sólo un cuento. Ufff que gran error. Aunque me cueste decirlo, también soy esa que se quedó colgada de tu sonrisa y de tu mirada desde el primer día que te vi, esa que entre café y café empezó a soñar con una vida a tu lado. Esa que, de repente, se dio cuenta que se moría por ti. Esa que tiene la inmensa suerte de sentirse tu mitad.

Mi vida está llena de ti, de tu amor, de tu pasión y de tu luz. Eres parte de mi corazón… estas en mí, en cada uno de mis pensamientos, en cada uno de mis sueños… en mis palabras y en mis silencios… tan sereno y loco… Te amo sin querer, sin prometer, sin desdén, sin deber... sin brindarte un sueño, sin prometerte un anhelo, sin esperar y sin darte una promesa... sin pensarlo... simplemente te amo...

No hace falta preguntarte si me amas, al verte noto que a gritos lo dice tu mirada, tus besos en cada momento me lo declaran y esa sonrisa en tu cara me permite ver sonreír tu alma. Me dices mil cosas que envuelven y me escribes poemas que logran encantarme. No me quieres solo para deshornar tu cama, me quieres porque me quieres… así. En todo este tiempo no he dejado de sentir tu beso en mi alma.

Mi camino se llena de tu nombre. Estás hecho a mí a medida. Amo todo lo que eres, con tus locos días, con tus locos desvaríos y tus amores desmedidos... Te amo sin preguntas, peligrosamente, ansiosamente... en forma clara y sin dobleces. Testigo es el cielo de este amor, loco y apasionado. Eres mi perdición, eres mi locura de amor… tú me enseñaste la pasión sin pausa.

Tus locuras bloquean mis sentidos, desorbitan mis ansias, todo mi ser tiembla ante tu presencia, con solo oírte el corazón se me disloca, pasa de un ritmo a otro de manera increíble. Eres ese ser capaz de armarme un torbellino de pasión en mi interior.

Cuando menos me lo espero llamas para decirme que me amas, cuando más triste o preocupada estoy llamas me dices palabras llenas de ternura y pones en el teléfono una de mis canciones preferidas. Eso son cosas que has hecho siempre y en estos tiempos lo has hecho mucho más, diariamente recibía mensajes tuyos con imágenes, frases, chistes y siempre desbordando amor… Son cosas que haces normalmente porque te gusta sorprenderme. Pero en estos momentos difíciles han tenido un valor y un significado infinidad de veces mayor que las normales.

Te amo no por lo que yo quiero que seas si no por lo que eres. Te amé desde un inicio por lo que eras y te amo ahora por lo que te has convertido. Tú has sido la mirada tierna, la frase artera al corazón, la caricia fresca, el beso más lindo y apasionado, la entrega más hermosa que lleva al cielo, ese susurro de un "te adoro" seguido por uno mío de un "te amo". Has penetrado cada célula de mi piel, cada fibra de mi corazón y cada neurona de mi ser. Has estremecido y enloquecido todos mis sentidos.

Gracias por aplastar mi mente llena de preocupación con tu locura perfecta.

 

jueves, 18 de julio de 2019

Te voy a querer hasta que me odies por ello


El amor no se mide en litros, ni en toneladas, se mide en las veces que suspiramos y en la cantidad de instantes que dejamos de ser nosotros para ser uno. Es bella la noche en el que arden corazones, se dibujan formas, la razón deja de ser... Se navega entre la luna, uno se pierde en el espacio infinito de la boca... Se desea la eternidad.
Cuando estas enamorada de verdad estas jodida de mil maneras posibles pero estás feliz y orgullosa de ello, porque al fin y al cabo se puede ir a la mierda el mundo y sus porquerías.
Te conocí un día que no traía puesta mi armadura y tal vez por eso me llegaste hasta el alma. Tu abrazo, es el refugio más seguro que he conocido. Eres mi complemento perfecto, la voz de mi corazón, la luz de mi oscuridad, la alegría de mi soledad. El que me protege y me ama. El que pasa horas y horas mirándome sin decir nada, el que sonríe cuando me enojo. El que simplemente me hace feliz sin hacer nada. El que me presentó la vida y me llevo a conocerla.
Apareces en el momento menos esperado y aunque no quiera te sonrío, no puedo evitarlo… y cuando me hablas sólo soy capaz de hacerle caso a tus ojos, a nada más. A veces me sacas de mis casillas y también eres capaz de volverme loca en cuestión de minutos. Te amo porque me haces sentir querida… llevo tus besos tatuados en mi piel. Amarte es hermoso, no sé cómo mirarte sin perderme en tus ojos… cómo puedo mentirte si eres mi verdad, cómo olvidarte si siempre estás presente… amarte a ti es tenerlo todo, si no te amara no tendría nada.
Es imposible no darte un beso cada vez que sonríes; imposible permanecer seria un solo minuto a tu lado; me considero incapaz de no dedicarte una sonrisa cuando me pones esa carita o me agarras la mano, o simplemente cuando te acercas a mi cuello para sacarme de quicio. Un toque cuando menos me lo espero, un mensaje de buenas noches que me permite dormir tranquila, o unos buenos días princesa. Un te quiero sin venir a cuento o un te echaré de menos cuando a lo mejor solo estás a unos metros. Somos solo una chispa, pero suficiente para encender el universo.
Hace tiempo que eres mi mundo, mi esperanza y vida entera. Eres mi sueño blanco, en el que cada suspiro que se va, es una eternidad que estremece. Quererte una noche, quererte toda la vida, durante una hora, durante años. Quererte bien, con un fin y un plan; todo meticulosamente armado. O quererte improvisando, nerviosa, borracha. Quererte y que me quieras; besándonos con pasión o discutiendo con fervor. Pero quererte tanto y tan variado, que sea más duradero que la propia memoria.
Un día elegí que tu olor era el que mejor le sentaba a mi ropa y a mis manos, elegí tus besos y tu voz. Elegí perdernos en cualquier lugar del mundo, elegí también tu respiración en mi oreja al dormir, y en cualquier zona de mi cuerpo. Pero lo que hoy decido es que nunca se me olvide el brillo de tus ojos, el tacto de tus manos, y el olor de tu cuello, que nunca se me olvide cuanto me importas, la falta que me haces cuando no estas, lo bien que me hacen tus abrazos, y lo mucho que me gustan tus besos. Pero, sobre todo, he decidido que nunca se me olvide decirte cuanto TE AMO.
No somos perfectos, ni tu ni yo, y creo que es esto lo que más nos atrae. Solemos cometer errores, discutir por tonterías y enojarnos mucho, pero a la vez solemos amarnos sin medidas y dar todo el uno por el otro. Y es eso lo que nos mantiene unidos, el equilibrio entre lo bueno y lo no tan bueno, junto al gran amor que sentimos, y lo felices que somos juntos.
Nosotros no somos como dos gotas de agua, sino más bien como la noche y el día, pero eso es lo que me encanta, porque cada día es una sorpresa nueva, cada día es espectacular. Siempre nuestra historia fue así, que funcione o no, que este bien o mal, vivirla con contigo, para mí, es la gloria. Amarte a ti… es lo más hermoso que me ha sucedido, es estremecerme solo de pensar en ti, es perderme en lo profundo de tu mirada y quedarme sumergida en esa caricia sin desear encontrar el camino de vuelta, es ser yo en todos mis latidos.
El camino que hemos recorrimos para llegar hasta donde estamos hoy, es increíble… risas, momentos buenos y malos, de eso se trata el amor ¿no?, pero siempre los buenos son más y tan inolvidables, que hacen que los malos queden totalmente en el olvido. En el camino hemos encontrado muchas piedras que hemos tenido que esquivar y situaciones que casi nos han hecho caer pero siempre nos volvemos a levantar por más tropiezo que haya.
Eres el motivo de una pasión que crece día a día, me gusta como soy cuando te tengo invadiéndome cada lugar de mi ser. Tanto amor me hace surcar el cielo, mis pensamientos viajan a través de mis besos. Caminos de amor se renuevan llevándome al paraíso prometido, hallando las notas secretas de mi alma que transcribe la necesidad de abrazar la eternidad bajo los deseos inevitables de amarte.
Poder reír a carcajadas contigo, y a la vez morir de amor por ti, es tan increíble y mágico que me siento completa. No hace falta decir que a tu lado es donde quiero estar, que te amo con todas mis fuerzas, y que tus locuras son mis mayores alegrías. No hace falta decir que, así como ese día te elegí, lo hago todos los días.
Me encantas, te miro, me fascinas, te sonrío, me enamoras, te quiero, me apasionas, te amo, me haces feliz: te doy mi vida. Y aun cuando las frías y crueles manos del tiempo me arrebaten la expresión, mi alma perdurará, firme y enamorada. Pues en el aire que respiras me tendrás, y en la brisa que te acaricia viajará mi esencia, acunando tu ternura y viajando suavemente... Susurrándote al oído lo que siempre es y será: te amo
Haré todo lo que esté en mis manos para que seas feliz, para que siempre sonrías. Voy a quererte cada día un poco más hasta que me quede sin montañas ni planetas. Seguiré cambiando tus momentos aburridos por otros más divertidos, torturaré tu cuello hasta que te canses y seguirás siendo mi manta por las noches. Voy a hacer que nuestra historia no tenga un final bonito y tampoco un final triste, porque voy a hacer que no tenga un final. Así que prepárate amor porque te voy a querer hasta que me odies por ello.
Gracias por ser parte de mí.

jueves, 14 de febrero de 2019

Amarte es mi destino


Anoche quise confesarme con la luna, la observaba desde mi ventana, blanca y radiante como tu alma, pero no me salían las palabras porque cuando quise hablar mi corazón volaba tras de ti. La brisa me trae tu aroma y siento en mis labios ese roce acaramelado de los tuyos, como beso de pecado… y me transporta allí donde los gemidos cantan, donde las manos se aferran mientras el temblor exalta la poca razón que nos queda... Es una promesa eterna la respiración de tus labios en mi boca, la mejor promesa para encender el universo de amor, estás muy agarrado a mi cuerpo, para que no me olvides nunca, para que me tengas siempre presente, porque tú me has embrujado, porque para ti estoy escribiendo...
Te conocí por accidente y bendigo ese instante porque desde ese momento estas junto a mí. Las primeras veces hablamos con prudencia, pero las miradas quemaban, la tensión estaba a flor de piel y el deseo se sentía en el aire. En muy poco tiempo se desató la locura que nos hizo vibrar, no había fuerza humana capaz de resistir aquello por mucho tiempo. Tus palabras, las mías, dos cuerpos que se unieron de manera casi brutal. Amarte a ti es soñar despierta, es como escribir la última historia gritando pasión, en vez de victoria. Amarte a ti es ser yo misma, es ser tú metido en mí, es tan sencillo como vivir o morir. Es tan emocionante como escribir. Es la esencia de la vida misma, es mi propia existencia, es tan fácil como respirar.

A ti te escribo guardián de mis sueños, de mis pensamientos, mitad de mi ser, unión perfecta e infinita. A ti que siembras con tus manos océanos rugientes en mi pecho, mar bravío de caricias tiernas e inmorales, oleaje de fuego y pasión que me sacude con sólo rozarme, locura candente que navega mi cuerpo… tu cuerpo y mi cuerpo, sublime comunión de los mortales ésta que nos une hoy en un mismo suspiro, en una misma piel, en un mismo latido.
Amarte es querer tu felicidad y tu libertad… y que me permitas compartirla... Que realices tus deseos, ayudarte a cumplirlos y me ayudes a realizar los míos. Es querer que la vida fluya con nosotros y nuestro amor, sin ser dueños uno del otro sino compañeros y amantes. Es ansiar estar vivos uno con el otro, es luchar por nosotros, aunque a veces el cansancio nos quita fuerza. Amarte a ti es transformar mi mundo. Nada ni nadie pudo hacer conmigo lo que has hecho tú, no sé en qué momento te di más que mi cuerpo, te di la mamo y te lleve a lo más profundo de mi alma y mi corazón, enseñándote todo de mí, haciéndote parte de mi vida.
Tú recorres los caminos de la pasión junto a mí. Te amo de una manera inexplicable, de una forma inconfesable, de un modo contradictorio. Aun si en algún momento te digo que no te amo, miento porque te amo con más fuerza. Te amo sin reflexionar, inconscientemente, espontáneamente, involuntariamente, por instinto, por impulsos, irracionalmente, no tengo argumentos lógicos, ni siquiera improvisados para fundamentar este amor que siento por ti. Te amo con un cuerpo que no piensa, con un corazón que no razona, con una cabeza que no coordina. Te amo incomprensiblemente, sin preguntarme por qué te amo, sin importarme por qué te amo, sin cuestionarme por qué te amo.
Amarte es la magia de un instante, es tu risa que colorea mi tarde y mis suspiros, es un viaje estelar que ilusiona, entre tus labios... Es esperarte y darte mi tiempo, aunque tenga preocupaciones. Es querer provocarte una sonrisa cuando te sientes mal. Darte consuelo, paz, y amor cuando necesitas, aunque parezca insuficiente, el amor siempre será abundante. Darte mi compañía a pesar de todo.
Una mirada tuya me basta, para regocijarme el alma, y lo consigue todo. Cuando escucho tu voz, una marea de amor sacude mi corazón haciéndome vibrar y perder la razón sin ninguna explicación. Mi mente divaga cuando tú estás a mi lado, y se pierde el tiempo entre tu mirada y mis labios, donde las palabras terminan diciendo tu nombre y suplican que seas ese encuentro de pasión que no conozca final.
Son mágicos y eternos esos momentos en que tus manos recorren mi espalda desnuda, junto a un choque de besos que hace explotar el firmamento… Siento estremecer tu piel ante mis labios, poseída por deseos que escapan a mi control mi boca busca tu boca y pierdo la razón. Tus manos exploran mis surcos, mi cuerpo vibra con ellos... siento el volcán de tu fuego crecer, casi explotar y buscamos ansiosos el éxtasis... nuestros cuerpos se mueven al ritmo del placer, mientras el fuego sigue creciendo primero produciendo un ritmo lento y luego como caballos salvajes corriendo… Pasiones, lujuria, caricias prohibidas, tu placer, el mío, surgen con fuerza cuerpos sacudidos por la miel del deseo. Es un arriba y abajo, vibrando, gimiendo… Tus besos y mis besos en una lengua de fuego, en un éxtasis de principio a fin... EXPLOTA en caricias el firmamento con agua y fuego. Tu cuerpo vibrando, el mío temblando unidos en un instante que no tiene final. Me besas de nuevo tiernamente y susurras "te amo".
Por favor amor, guarda el secreto de lo débil que es mi piel cuando estás cerca… no le digas a nadie la lujuria que se apodera de mi al tenerte de frente, a nadie le cuentes de este defecto dulce de mi boca al besarte a escondidas, de este disparate delicioso de mi sentidos… Shhhh… no digas a nadie cómo tiemblo, cómo me derrito si me tocas, cómo se cierran mis ojos al escucharte, cómo pierdo la noción del tiempo entre tus brazos y no importa el lugar, ni el momento, ni si es error o es acierto.
No descubras a nadie cómo se abren mis brazos a los tuyos, cómo mi cuerpo se entrega sin resistencia, sin esfuerzo, sin pudor ni decencia… ni cómo te susurro un te quiero, ni la imprudencia y las locuras, ni cómo me dejo llevar por la inconsciencia y abro mis piernas al sentir tus manos... cómo dejo mi cuerpo al descubierto para tener tu calor... Deja esos secretos entre tus dedos, sepultados en tus pensamientos, y nunca olvides lo que se esconde en ellos y lo que hallarás en mis silencios.
Soy la que en tu vida fabrica tiempos mejores, la que hace que tus días estén pintados solo de azul. Sigo guardando la magia, aunque a veces parezca que se va por momentos. Sigo sonriendo después de unas cuantas hojas más que arrancamos al calendario, a pesar de que aparentemente las cosas sigan exactamente igual.
¿Cómo escapar de ti, si te hiciste la savia que alimenta mi deseo, la niebla que confunde la noche y mi sueño, el despertar y la vida? Escribiste vida en mi arena, pintaste anhelos en mi playa y ni el viento ni el mar los borró. Eres la esencia viva que eleva mi espíritu, haces que te ame perdiéndome en mis sentidos, me haces débil, sensible con tu dulce amor, dentro de mi está esa fuerza de amarte... amarte hasta los confines del universo.
Yo adoro todo en ti, tu persistencia, tu inteligencia, tu paciencia, tu forma de amarme… me gustas pícaro y atrevido, escalando mi deseo que se muestra húmedo y callado entre mis piernas… y te quiero enganchado a mi montura, prendido de mi cintura... irremisiblemente perdido en el sabor de mi sexo, irremediablemente preso de mis caricias, susurrándome palabras lascivas llenas de deseo y amor… y te deseo así salvaje, salvando obstáculos, explorando el mapa de mi sexo, te deseo hambriento arrancando mi cordura… erecto, saciando mi locura... Ámame, con la profundidad insondable del océano, con la claridad del Sol de las montañas, con la fuerza suprema de vientos huracanados.
Esta inspiración... procede del susurro dulce, de las caricias, de los sueños... desnuda me dejas el alma, cuando pienso en ti... Es maravilloso nuestro encuentro, donde la realidad y la magia se unen y se funden en un beso. Me gusta sentir tu respiración y los latidos de tu corazón, me gusta sentirte vivo y feliz. Cada día me vuelvo más consciente de lo que siento por ti. Te quiero mío y te quiero conmigo, que no te quepa duda.
Amarte es mi destino. Eres dueño de mi alma, mi cuerpo, mis deseos, mi sangre y mi amor. Todo en mí grita tu nombre. Eres mi mayor locura, mi escape a la demencia, la felicidad en la cercanía de tus labios aun al borde del abismo, entregándome al paraíso de tu amor.

El tiempo pone todo en su sitio, a mí me puso a tu lado.

jueves, 19 de julio de 2018

Yo te elijo, hoy y siempre


Me levanté con el eco de tu sonrisa en mi cabeza, con un dulce te quiero al oído, con tu aroma en mi cuerpo, con el recuerdo de tu mano acariciando mi pelo... me levanté con el sabor dulce de tus labios cuando me besas sin prisas, en silencios eternos...
Tus fantasías impactan con las mías sin remedio, de una forma casi contundente nos reflejamos en nuestro propio espejo. No logro evitarlo... para esta locura no hay remedios.
Como inventar un adiós cuando te mienten mis ojos mientras la historia continua y la sangre sigue al rojo. Te amo y te maldigo porque eres mi obsesión y mis anhelos. A veces me alejo y luego regreso, porque entre millones de hombres sin dudarlo... desde el alma yo te elijo.
No hay luz en el crepúsculo que no se apague al verte y mi cuerpo se arquea buscando acomodo en tu figura. No hay amanecer sin un sol clareando mi cama al despertar abrazada a tu piel, oloroso perfume a amor. No hay más sueño que tu caminar entre mis sábanas, buscando ese reguero de caricias devueltas a tus besos.
En la ceremonia de las caricias, recorremos el camino de la libido que va invadiendo el aire que respiramos... de las bocas se fugan impacientes jadeos, esquirlas de perlado sudor se deslizan en mi pecho tatuando los más prohibidos deseos. El morbo a flor de piel bajo tu mirada va floreciendo.
Vuelan los minutos, marchan de prisa, succionando impacientes los sentimientos, bailando una agónica danza ritual con gritos entremezclados de alborotado silencio. Y el dulce delirio de mis labios en celo... que reclaman cuando te demoras mientras mis ojos desafiantes te dicen con ansias… llévame sin dudar en tu audaz y vertiginoso vuelo.
Eres mi perdición, tus deseos estallan en mi piel, navegan el caudal de mis venas bravías e indóciles mientras avanzan como un veneno invadiendo cada espacio. No hay antídoto... creo que no, derrumbas mis defensas con tan solo una mirada. Tus candentes insinuaciones avivan mis perversiones... no temes a mis espinas las pides a gritos. Las púas de mi lujuria fragmentarán tu carne de mil pasiones. ¿Quién será el que pierda aquí?
No te necesito para vivir y sé que tú tampoco, pero sin embargo haces que mi vida sea mucho mejor cuando estamos juntos. Amémonos hasta que el viento se vuelva hielo y el sol se apague por completo, hasta que las estrellas se vuelvan una y nuestras almas regresen a la luna. Amémonos hasta que el fuego de la vida se apague y el tiempo se extinga en cada rincón del espacio.
Tú eres quien pone en mis sombras la luz por eso elegí quererte, elegí que tu olor era el que mejor le venía a mi ropa y a mi piel, elegí que me comieras a besos… que fueras mi locura y mi calma, llenar el silencio de la noche con nuestra risa... Elegí el miedo a fallar y las miradas que hablan, el sabor agridulce de las discusiones que acababan en un beso, conservar intacto cada momento y que mi mayor hobbie es verte y besarte hasta que a los dos nos duelan los labios. Te elijo hoy y siempre; y no me arrepiento de nada.

jueves, 19 de abril de 2018

Mi ansiado mar, inmenso, misterioso, seductor


“Para mí fue siempre el mar un confidente, un amigo que absorbe todo lo que le cuentan sin revelar jamás el secreto confiado y que da el mejor de los consejos: un ruido cuyo significado cada uno interpreta como puede.”
Che Guevara

En estos últimos meses he pasado mucho tiempo junto al mar. Y me he sentido feliz, ustedes conocen de mi amor por esa inmensidad profunda de color verde-azul. Y allí he pasado muchas horas reflexionando, recordando y hablando conmigo misma. Algo que me gusta hacer de vez en cuando.
Para los humanos verter sentimientos en los mares es una práctica antigua. Lo hemos hecho a través de pensamientos filosóficos, discursos inspiradores, citas y dichos universales. En pocas palabras, estamos enamorados del mar desde que lo vimos por primera vez.
A mí me hechiza esa enormidad azul de horizontes infinitos, aire puro y rumor de olas. Cuando estoy frente al mar me adentro en sus misterios y silencios, en los secretos que ocultan sus temblorosas y frescas aguas... Y observando toda su grandeza experimento la pobreza de la raza humana. Quieto y embrujado me llena de paz, de amor y de fuerza… es mi riqueza.
El mar es arrullo de noches estrelladas, es paz encontrada, es la orilla del mundo real y también es donde empieza la fantasía. Observarlo hace que me adentre a bogar en leyendas, mitos o cuentos, a imaginar galeones, piratas... en un mundo fascinante.
Me hechiza, pero para ser sincera me gusta verlo y disfrutarlo desde la orilla, cuando entro en él lo hago sólo unas brazadas, no más. Las pocas veces que he estado en altamar me he sentido alucinada, cautiva de esa belleza para toda la vida. Sin embargo siempre me ha dado un poco de miedo por su inmensidad. Porque sé que, en un momento, cualquier viento suelto puede convertirlo en una locura imprevista y entonces me arrastraría con él a la vorágine de un desafío perdido. Lo miro, admiro y respeto por ello y por miedo porque sé de su locura.
Cuando estoy cerca de él, se me hace difícil madrugar y es porque me gusta pasear un ratico a su lado, sin gente, sin ruido… solo con el murmullo de sus aguas que me susurran "Ya estás en casa". Y con sus olas danzantes acariciándome, me gusta caminar mientras aguas mansas en la orilla acarician mis pies. Se limita a lamerme, agradezco el detalle, pero siempre observo desconfiada.
Yo digo que soy una persona de mar porque valoro el tenerlo cerca como un tesoro increíble. Ser de mar no es nadar en sus aguas, es sentir que eres la persona más afortunada del mundo cuando lo tienes cerca. Me gusta escucharlo en sus múltiples lenguajes, a veces susurra y otras en su bravura nos arremete.
Puede hacer sol o estar encapotado, puede rugir o susurrar en mis oídos, no importa siempre es mi mar. Respeto, fuerza y una especie de adicción. Invariablemente me subyuga. Nunca he sido capaz de pasar demasiado tiempo sin verlo. El mar es muy superior a mi palabra, es el guardián de mis sueños, confidente de mis secretos, mi consuelo, mi alegría… Con él tengo una comunicación especial... como si hablara conmigo misma a un nivel muy profundo… ahí encuentro las mejores respuestas y las más sabias decisiones. Él nivela mis aguas internas, me contagia su ritmo... Es un motor que mueve mis interiores a veces dormidos por la vorágine de la ciudad.
Todo el tiempo vivimos tensionados por el trabajo, los hijos, las dificultades del día a día… tanta tensión constante nos impide relajarnos, los problemas nos bombardean provocando un estado de stress que termina pasándonos factura. Sin embargo, pasar al menos unas horas junto al mar me permite desconectarme de ese entorno caótico, es como si creara una burbuja a mi alrededor. Tiene un efecto casi hipnótico que me genera una sensación de tranquilidad y bienestar que me permite recargar energía.
Decididamente el mar es mi gran amor... unido a mi destino porque vivo en una isla. Pero lejos de sentirme prisionera y exiliada por el Caribe y el Atlántico, siento que me abrazan y me transmiten libertad, aliento, ánimo. Si pierdo la costa, pierdo el humor. Simplemente contemplo el mar y soy el mar. Inexplicable con palabras. Siempre está en mi corazón, por eso el día que me muera, que hundan mis cenizas en mi playa, tras la barra.
Pasé unos días realmente placenteros. Una de esas tardes me acosté en la arena sintiendo el ir y venir de las olas, cerré los ojos disfrutando de esa paz que me da el mar, y tu imagen se apoderó de mi mente… sonreí y pensé en lo maravilloso que sería si estuvieras ahí conmigo... pero estás muy lejos, aunque al mismo tiempo muy cerca porque eres Pi constante en mis pensamientos, vives ahí, en una eterna cadena de recuerdos y sentimientos siendo parte y el todo, en mi sentir y en mí.
En vez de entristecerme por la lejanía seguí con los ojos cerrados, para de esa manera estar solo el mar, tú y yo, como realmente ha ocurrido tantas veces. Sonreí nuevamente recordando nuestros paseos en la orilla del mar, esos momentos increíbles donde siempre olvidamos todo, donde solo importamos nosotros.
Los recuerdos me golpearon fuerte y mis deseos de amarte fueron más grandes que el mismo mar. Entre mis manos la tarde palpitaba trayendo el olor de tu piel que reverdece y abraza los silencios de mi desnudez… El amor despeinó la tarde en el horizonte, mientras tu boca se hizo verbo en mi lengua... Los besos se quedaron con mi feminidad entre tu hombría. Siento tu presencia tan vívida… que siento el roce de tu piel, el contacto de tus labios, las manos que acarician… estamos solos frente al mar, enamorados, con el mismo deseo y objetivo... amarnos hasta el cansancio.
Mi mente sigue jugando conmigo. Los pensamientos me transportaron a otro día, uno de tantos… Ahí estaba yo en la arena recostada sobre tu pecho, dejándome llevar, sin preocupaciones, observando tus ojos clavados en mí… Hablábamos en susurro, sin dejar de acariciarnos, sin dejar de besarnos… Ya casi teníamos que irnos, era tarde, pero no queríamos abandonar ese paraíso. Había sido un día magnifico donde habíamos disfrutado del mar y de nuestros cuerpos sin escatimar.
Y en lugar de tomar nuestras cosas y terminar de marcharnos, las miradas se hicieron más intensas, los besos más apasionados y llenos de deseos, ya no había sol, pero en nosotros la temperatura había subido y el calor era abrazador. Te pusiste en pie y tomando mi mano tiraste de ella para adentrarnos en el mar.
En el agua nuestras bocas se buscaron con pasión, nuestras manos se movían con ansiedad como si nos hubiéramos encontrado después de mucho tiempo, nuestros cuerpos se entrelazaron… mis manos en tu cuello, mis piernas alrededor de tu cintura… nuestras bocas se devoraban mientras tu sexo busca el mío con un deseo incontenible. Me sonrío porque pareces un adolescente y te siento entrar en mí, seguimos besándonos mientras tu sexo palpitante entra y sale, el movimiento se va haciendo más rápido, más fuerte, estamos fuera de control, desaforados.
Entre beso y beso, se escuchan gemidos y palabras de amor, no hay contención ninguna, hay un solo testigo y no dirá nada porque guarda en sus profundidades muchos secretos. Nos movemos convulsamente, arriba y abajo, más, más… Hasta que explotamos, volamos tocando el cielo que ya se está tornando oscuro. Nos quedamos abrazados jugando tiernamente con nuestros labios, mientras nuestros fluidos van disolviéndose en el mar.
Salimos del agua tomados de la mano y de pronto me dices: “Fue explosivo” y sabiendo lo que quieres decir mis carcajadas irrumpen en aquel silencio donde sólo se escucha el sonido del mar. Comienzas a reírte también y tiras de mí para abrazarme nuevamente. Me regodeo entre tus brazos y doy gracias a la vida por tenerte porque todo en ti me lleva a un mundo de sentimientos, porque llenas de luz mi vida. Volvemos a besarnos y nos disponemos a marcharnos, ya se ha hecho muy tarde.
Abrí los ojos y regresé al momento en que me tumbé en la arena, y me río todavía con las sensaciones a flor de piel como si todo hubiera acabado de ocurrir. Contigo siempre he vivido momentos intensos y este mar continuamente me invita a revivirlos… esos momentos donde solo existimos tu y yo, donde nada más importa, donde yo soy tu estrella y tu mi delfín en la inmensidad. Me levanto, comienzo a caminar y sigo sonriendo porque me doy cuenta de que eres dueño de mi alma y hasta de mis silencios. Tengo conmigo el secreto de los días, de las palabras que seducen…
La tarde siguió transcurriendo contigo de fondo, siempre ahí, como el ruido del mar, incesante, a veces calmado, a veces tempestuoso, pero siempre sonando. Ya en la noche al acostarme me dormí con el pensamiento de que en la tarde el mar me regaló el cielo. La noche me vistió de sus misterios... y en mi sueño me dejé acariciar nuevamente por el viento, el agua y por ti… y mi mente pervertida se deslizó por el abismo de la bestia.
Como ven cuando estoy frente al mar, mi mente sucumbe ante su poder… puedo estar perdiéndolo todo y ser feliz, puedo estar incluso muriéndome y sentirme flotar en la vida, y saben por qué precisamente porque el yo pequeño de la mente en esos momentos no puede dar la lata.
Mis ojos disfrutan de su belleza sintiendo su superioridad. Lo contemplo extasiada, enamorada, sí, es un amor verdadero, único, indescriptible e inmenso… amo el romper de sus olas y su gruñido constante cuando no está tranquilo, y sé con certeza que pase lo que pase, siempre estará ahí para acomodar mi alma y hacerme sentir completa.
En otras ocasiones lo he dicho. Existe un affaire entre el mar y yo. Supongo que lo he sabido desde siempre: estamos ligados por espíritu. Tratar de negarlo es inútil. Es una relación que se aviva con cada reencuentro. Nunca puedo separarme de ese mar tan monstruosamente seductor sin una desconsoladora amargura. Cuando tengo que regresar a casa y me despido de esa belleza incomparable siempre me siento apesadumbrada.
Pero cuando me marcho de sus orillas es cierto que me alejo de él, sin embargo realmente no lo dejo porque es imposible dejar el corazón y llevarse tan solo el cuerpo... conmigo van sus olas y la furia de sus vientos contrapuestos, su magia y sus misterios, sus promesas y todos sus silencios, sus colores y el ronroneo incesante de sus aguas cuando besan las arenas soñadoras de la playa.

“No hay nada más hermoso que la forma en que el océano se niega a dejar de besar la costa, sin importar cuántas veces se aleje.”
Sarah Kay