Los amigos que tienes y cuya amistad
ya has puesto a prueba,
engánchalos a tu alma con ganchos de
acero.
William Shakespeare.
Hoy
volveré a hablar de la amistad. Una palabra mágica, cargada de sentimiento. Puedo
decir sin temor a equivocarme que la amistad es el tesoro más preciado que el
ser humano puede tener. Sin embargo, en varias ocasiones he escuchado decir a determinadas
personas: “La Amistad
no existe”. Eso es tan falso como decir que la “Luna es de queso”.
La
amistad tiene una importancia relevante en la vida de un ser humano. No
obstante, hoy en día es muy común ver como muchos la ignoran, considerándola
como un sentimiento encargado solamente de llenar los ratos libres de la vida. En
este mundo convulso cada día son menos los que admiran la verdadera Amistad y
por tanto cada vez son menos los que la experimentan. Las maldades y
mediocridades humanas han aumentado tanto que muchos han llegado a creer que la
amistad no existe.

Pero
en este mundo de cosas caras, personas baratas, valores en rebajas y
sentimientos en liquidación, puedo afirmar que la amistad SI existe (aunque
escasee), todavía existimos muchas personas que apostamos por ella. Señores,
quien sea incapaz de sentir amistad, tiene más de bestia que de hombre.
La
fuerza de la amistad es uno de los mayores motores que mueven al conjunto de la
humanidad, por que nos ayuda a sentirnos llenos de vida, más alegres y seguros,
para actuar bien, como buenas personas, lo cual nos permite tener confianza en
nosotros mismo y avanzar, hacia un futuro mejor, que es la meta de todas las
personas. El amor sabe compadecer pero la amistad sabe curar. Esto no quiere
decir que hay que tener muchos amigos, sino verdaderos amigos. Como decía
Aristóteles: “Quien se dice amigo de todos, no es amigo de nadie”. Y es cierto.
Lo
que sucede es que la palabra ‘amigo’ la hemos desgastado enormemente. Se le usa
de manera indistinta para referirse a un conocido, a un compañero, a un vecino,
a un colega… ¡ah!, y también para un verdadero amigo. Creo que aquí empieza el
verdadero problema. El apelativo de “amigo” se confunde con otras muchas
designaciones de rol social que en definitiva no son amigos.

Interesarse
genuinamente por la vida de otra persona y actuar congruentemente a ese interés
es lo que hace nacer una Amistad. Los amigos son nuestra mejor baza para ser
los mejores sin dejar atrás la esencia de nuestro ser. Son la familia que uno
ha tiene la oportunidad de elegir. Son personas muy especiales que la vida nos
pone en el camino en momentos que muchas veces parecieran ir más allá de las coincidencia
(como puestos a propósito) nosotros mismos nos encargamos de acercarnos,
desarrollar las relaciones, elegir a esas personas con quienes queremos
compartir nuestra vida y en quienes depositamos nuestra confianza así como el
compartir de sueños, anhelos, tristeza y frustraciones.
La
familia o “la sangre” que tenemos es una sola, la que nos ha tocado, con sus
ventajas y desventajas, y esa nunca se pierde. Hay casos en donde la familia
abusa, maltrata y/o desmerita y creen que lo tienes que soportar porque son
familia. ¡Qué equivocados están! Pero los amigos. ¡Ah! los amigos… son la
familia escogida. Las personas que decidimos que nos acompañarán en la travesía
de la vida. Una amiga, una verdadera amiga, no te deja de hablar porque no
pudiste llegar a tiempo a su fiesta de cumpleaños, o a su acto de graduación o
porque no te cayó bien su novio. No hay el “tienes que…”. Todo sale de nuestro
corazón, no hay obligaciones. Esa es la parte más hermosa de la amistad.

Sin
embargo debemos entender que la
Amistad no cumple con la ley de la Inercia... la Amistad,
ese afecto, disminuye cuando no lo cuidamos, lo estimulamos, cuando no lo
movemos… entonces va en detrimento. Porque no existe reconocimiento ni amor ni
amistad a plazo fijo. Las cosas sólo adquieren dignidad cuando tienen la
intensión de durar, cuando proyectan vencer los desafíos del tiempo. Por eso,
también el encuentro amistoso está señalado por el deseo de durar y conlleva,
en potencia, la necesidad del reencuentro por ambas partes, por “ambos” amigos.
Por esto y más, estoy convencida que una amistad noble es una obra maestra
hecha a dúo.
Como
dijo Jeremy Taylor, escritor y eclesiástico inglés: “Al decir ‘amistad’ se
intenta expresar el mayor amor, el desinterés más extremo, la comunicación más
abierta, los sufrimientos más nobles, la verdad más seria, el consejo más
sincero y la mayor unión de pareceres de la que son capaces los hombres y las
mujeres valientes”.

Yo
tengo la suerte de experimentar la verdadera amistad, y eso es una auténtica
fortuna. Con esta confesión no quiero decir que tenga muchos amigos, de hecho tengo
muy pocos, poquísimos. Todos sabemos que los amigos de verdad pueden contarse
con los dedos de una mano. Eso es algo que todos hemos podido comprobar en los
momentos difíciles. Lo que les puedo asegurar es que no son muchos, pero sí
incondicionales. Personas que están ahí para lo que necesite. Un amigo fiel es
un refugio seguro; el que lo halla ha encontrado un tesoro.
Los
amigos son más familia que la familia. Es la persona a quien llamas cuando
estás metida en un gran problema y no puedes recurrir a tus padres, o la que se
toma unas copas contigo porque te rompieron el corazón, aunque ella esté en el
mejor momento de su relación de pareja. Es la que odia cuando tú odias. La que
ama cuando tú amas. Pero también la que te reprende o a la que tú reprendes. Y
no me limito solo a las amigas. Tengo la fortuna de tener amigos tan cercanos
como mis hermanos. Amigos protectores, divertidos y a veces a los que tengo que
reprender también. Soy bastante afortunada.

¡Divina
Amistad tú eres el triunfo de los hombres!
ayyy amiga, hoy has dado con el tema talón de Aquiles para mi. La amistad! La verdad es que es mucho mas compleja de lo que parece, o nosotros la hacemos compleja, no sé, el caso es que creo que en la amistad como en las relaciones de pareja, todos nos equivocamos. Pero pienso que también consiste en eso, en equivocarte, en aprender, en saber perdonar y en perdonarse uno mismo los pequeños fallos que cometemos. La verdadera amistad resiste todo y , a veces, nos cuesta asumir que lo que hemos creído tanto tiempo que es amistad, nunca lo ha sido.
ResponderEliminarPero hay una verdad innegable y es que la AMISTAD SI EXISTE, aunuqe a veces algunas personas nos decepcionen.
Dices verdades como puños. Los amigos verdaderos se cuentan con los dedos de una mano. Yo tengo la maravillosa suerte de tener algunos. En momentos en los que lo he pasado verdaderamente mal he tenido la gran suerte de que ninguno de mis amigos me ha fallado!! y hasta han aparecido algunos que ni me los imaginaba. Yo siempre pongo por delante a la amistad incluso hasta por delante del amor en alguna ocasión. Me alegro que tengas amigos incondicionales que siempre esten a tu lado para ayudarte y apoyarte. Un beso fuerte y sigue como hastas ahora!! Esperando con ganas tu próximo post.
ResponderEliminarLa fuerza de la amistad es enorme pero hay que tener mucho cuidado en distinguir entre la amistad verdadera , que es a base de conocerse muy bien y esa otra amistad que hoy día se dice a los tres días que te conocen. Mucho cuidado con este tipo de amistad. De esto podríamos estar hablando o escri-biendo mucho tiempo.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu post. Efectivamente los amigos son la familia que nosotros mismos escogemos y yo me precio de tener a muchos amigos que amo en esta familia construida con mi corazón.
ResponderEliminarCuando las cosas van bien es facil tener muchos amigos, pero cuando algo se complica te das cuenta de quienes son los de verdad, los que nunca te van a fallar y que lo dan todo por verte sonreir. Y esas personas son al final las que merecen la pena.
ResponderEliminarel tema q tocaste me llega al alma, he sido de pocos amigos, hasta hace menos de un año perdí una amiga de 10 años de relación, que duro ha sido…que difícil de superar, siento q nunca encontrare una persona como esas en mi vida y para mi infortunio la amistad ha pasado a un segundo plano, no creo mucho en esa palabra, en ese termino…amigos del alma..creo q nunca volveré a tener, si tengo una o dos amigas de hace años…pero como esa NO…y nunca le entregaría a nadie mi corazón de esa manera…pero q rico y maravilloso es tener amigos, lo digo porq lo viví…gracias por tu columna me encanto…
ResponderEliminarLos amigos son un tesoro inmenso por eso hay que cuidarlos mucho.
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