Bienvenidos a este humilde pero sincero espacio. Aquí escribo mis pensamientos, cosas que me preocupan, algunas vivencias, historias que conozco... lo que me dicta el corazón para compartirlo con otras personas, es una manera de saber que no estamos solos en este mundo virtual y poder hacerlo más real y cercano. Me gusta escribir y me siento bien haciéndolo, ojala estás letras lleguen a ustedes como yo quisiera. Siéntanse libres de comentar lo que deseen. Gracias por estar aquí.

jueves, 21 de mayo de 2015

Somos...



Somos dos para darnos todo y somos uno cuando nos amamos, con un fuego de amor que paraliza nuestros sentidos, que nos impide más que amarnos, un fuego de sentirnos, que nos hace pertenecernos.
A veces te añoro, otras te adoro, las demás te necesito, pero siempre te amo, porque siempre estás en mí. Sentirme arropada por ti, me hace sentir tan grande y a la vez tan pequeña..... Tus ojos me siguen pareciendo la misma puerta hacia el infinito, tus labios son algo más que labios es el aliento que necesito y tus manos las herramientas que encienden mi alma y mi espíritu, con solo rozar mi cuerpo.
Lo nuestro no se basa solo en el sexo, nuestra relación esta llena de cariño, amor, respeto, comprensión, complicidad, bromas, libertad, seguridad, entrega, pasión, lujuria, sueños, ilusiones, esperanza, felicidad, lucha, magia, sensibilidad, ternura, dulzura, amistad, confianza, compartir, mimar, fantasías, inteligencia, cultura, adoración, admiración… Nuestro camino no ha sido un camino sencillo, está lleno de piedras, de senderos y veredas, ha sido trazado por el tiempo, por nuestro destino, es el camino que me lleva hacia ti...
Somos uno en dos, dos en un sólo amor. Sentimos cada instante de sentimientos, compartiendo hasta el último de nuestros deseos. Entendemos nuestros placeres: nuestra complicidad nos une y hasta con el silencio nos decimos todo sin necesidad de más. Me amas como la mañana al rocío que se esperan para abrazarse, gozando tu cuerpo junto al mío, dejándome profanar tu cuerpo junto a mí, pasando por mi alma… Me amas con el desespero de quien espera ser condenado, con tu boca ardiente que agoniza por sentir tus labios en mí… me seduces con tus manos, tocas cada poro de mi piel deteniendo el tiempo como sólo tú sabes.
Ay amor, no puedo negar que hago de ti el infierno donde ardo porque tocas el horizonte de fuego de mi cuerpo… y me electrizas… hasta el gemido… bailas conmigo el ritmo porque solo tu boca sabe exorcizar mi hambre… instintivamente abro mis muslos con tan solo una certeza… quiero continuar… con la furia de los besos… las huellas invisibles del apetito animal y del placer desmesurado que tiñes en mi piel. Me haces sentir fiebre entre mis muslos y hambrienta te como el cuerpo y el alma. Siguiendo la travesía de tus jadeos mis dedos y mi lengua tejen hilos de seda con tus escalofríos, y entonces dejo que tus pecados se adueñen de mi cuerpo… y me robas el límite cuando me repites que soy tu vicio…
Cuando ya estamos vencidos... el silencio impera. La entrega mutua es realidad y en ella perduró el deseo. Uno en brazos del otro… aún los cuerpos tiemblan con loca pasión. Cuerpos agitados pecado cumplido.
Somos amor en cada roce, pasión en cada beso… estamos fundidos tú y yo en un eclipse de deseos. Nuestros cuerpos son paraíso e infierno a la vez. Porque disfrutamos de los sabores divinos de nuestros frutos del edén pero también ardemos entre llamas llenas de pasión y pecado.
Tú eres mi sueño cumplido, el amor perfecto, sin ataduras, eres la respuesta a mis preguntas… Eres el veneno que me mata, la cura que me salva. Eres mi mitad, mi otra parte. Eres amor, placer, esencia, pasión, bondad, deseo puro, calor, calma, nobleza, alegría, amor sincero, lagrima oculta, cobijo, dulzura, ternura… siempre estas en mis pensamientos, en mi corazón, en mis sentimientos, en el sol, la lluvia, en cada lágrima, tú eres mi felicidad, mi todo.
Y yo… yo vivo en tus deseos... soy tu calma y tu locura. Soy tu paz, tu desesperación y tu delirio… soy lo débil y lo fuerte de ti. Soy lujuria... reina de la noche... y de tu ser.

miércoles, 29 de abril de 2015

¿Soy una cuerda alocada... o una loca cuerda?



La vida pasa, pasa en un instante y muchas veces uno no se percata de que hay que disfrutarla más. Poco a poco te das cuenta que hay gente que te falla en un momento u otro, hay desilusión, hay enfados... pero nada de eso debe de afectarnos más de lo necesario... En ocasiones es tan difícil poder comprendernos a nosotros mismos. Siendo así entonces ¿cómo poder llegar a entender a la gente que nos rodea? Muchas dificultades las creamos nosotros mismos, muchas veces lo complicamos todo aún más.
La vida me ha dado muchas vueltas y ahora solo trato de ayudar a quienes puedo. Todos y cada uno de nosotros estamos en esta vida para algo, puede que tengamos claro el motivo o no nos lleguemos a enterar jamás del por qué. Pero el tiempo pone todo en su lugar, cada persona demuestra como es, y si no están cerca en nuestra vida es porque no deben estar. Si las cosas cambian es normal, el cambio es la vida en si, pero nunca un cambio drástico.
Yo sigo siendo la misma y soy tan distinta a la vez, he madurado y me siento muy inexperta a veces. El tiempo siempre se ocupa de cobrarnos factura y yo no se cuántas veces he pagado por errores de ayer. Ni cuántas veces he escrito estas mismas palabras una y otra vez, pero hoy son mas mías que nunca y al leerlas siento que vuelvo a encontrar mi lugar.
Si en algún momento he dañado a alguien puedo asegurar que ha sido sin intención. No soy una persona muy convencional, puede que no demuestre el cariño como debo, puede que vea las cosas muy distintas a como es hoy en día la sociedad. Pero soy así, una persona que se preocupa por los que tiene cerca, o al menos eso intento. Muchas veces se me ataca por mi sinceridad, por mi forma de decir las cosas, pero simplemente así soy yo... y nadie cambia porque si. Puedo intentar ser más comedida a la hora de hablar, puedo adornar la verdad, puedo ocultar lo que puede hacer daño a ciertas personas... pero para mí es importante ser sincera conmigo misma y con los demás...
Crecí amando y creyendo en la humanidad pero, a base de golpes y viendo lo tremendamente egoísta, traicionera, envidiosa e interesada que es nuestra especie, tan carente de empatía y un largo etcétera que da asco, fui cambiando mi concepto y, si bien he adorado desde niña a los animales, ahora creo sin duda alguna que son más nobles que las personas. Nunca he tenido la necesidad de hundir a nadie para quedar bien, soy lo que soy y poco me interesa lo que piensen los demás, por eso y más agradezco a Dios porque me ha tocado estar por encima de muchos de los que me han querido robar hasta la sonrisa.
No me entran en la cabeza las guerras, la envidia hasta el punto de desear mal a alguien, la hipocresía, el interés disfrazado de amistad... Por todo eso y más, vivo sin tener mucha fe en los humanos aunque mantengo rayos de esperanza y trato de centrarme en las buenas hazañas así como en las personas que merecen la pena. Porque haberlas, las hay.
El ser humano ha creado pautas y normas que todos seguimos para no ser "raros", "locos", "extremistas"... Las normas son para romperlas, no todas, claro, hay que tener un equilibrio y para llegar a eso tenemos que tener valores importantes y sencillos como son la educación y el respeto. Si algo nos hace daño o simplemente no nos hace felices, deberíamos dejarlo a un lado, ¿no es así? ¿Y por qué no lo hacemos? ¿Por qué a veces somos infelices por seguir acatando esas normas? ¿Por qué no hacer lo que realmente necesitamos?
Todos tenemos una cara oculta como la Luna, y en nuestra intimidad... es donde desvelamos nuestros "yo real". Lo cierto es que si nos mostramos todo el tiempo como realmente somos o pensamos, que es como debería ser, somos tachados de ser demasiado sinceros, de locos... y muchos calificativos ofensivos que no deberían ni existir... Por eso muchas personas no se dejan ver en su totalidad. Yo también lo hago. Sin embargo… quiero mostrar mi lado más humano, mi lado salvaje, mi "cara oculta"... demostrar con esto que no estoy loca, ni mucho menos cuerda... Simplemente soy YO.
Soy la que le roba palabras a la noche, la que abusa de la nicotina y la memoria. Soy una romántica e intento ser una escritora. Soy un alma perdida en el existencialismo y una duda interminable. Mis pensamientos son mis mejores armas y mis peores amigos. Soy abierta y extrovertida, pero muchas veces cuando los problemas me superan y me siento vulnerable me encierro en mí misma. Soy la que sonríe, la sarcástica, la mal hablada en ocasiones, la que quiere vestir a la amistad y el amor de etiqueta.
Soy la que cambia de humor según el clima. Soy calor y frío, mar y río, tempestad o calma, cantos y silencios, interés e indiferencia, certeza o dudas, orgullo o humildad, noche y día, luna y sol... Soy fuerte y guerrera pero extremadamente sensible. Atenta e indiferente. Humilde y arrogante. Madura sin perder la niña que llevo dentro. Siempre pendiente de las cosas importantes de los míos. No vivo dando muchas explicaciones porque mis amigos no las necesitan, mis enemigos no las creen y los estúpidos no las entienden.
Tengo genio y carácter pero al mismo tiempo soy dulce y dócil. Cabezona pero abierta de pensamiento. Soñadora pero con los pies en la tierra. Impulsiva pero precavida. Me muevo como pez en el agua, a base de impulsos que intento dirigir en la dirección correcta tratando de no cagarla. Y es que soy una cuerda alocada... O una loca cuerda.
En mi existe una dualidad que a veces es complicada de entender. Tengo un mundo interior muy profundo e íntimo, que tan solo conozco yo y que comparto cuando quiero, donde guardo sensaciones que me hacen sentir y me desbordan el corazón, y al otro lado me espera una mujer más superficial que comparte su vida con la gente, en el que destapo tan solo una parte de mí, alocada, descarada, desfachatada y a veces imprudente.
A pesar de que hace mucho dejé de ser una niña me gusta que me traten como si aún lo fuera, que me abracen fuertemente y sentirme protegida, que me mimen con ternura... que me sorprendan con detalles pequeñitos.
Soy una persona de hechos pero me encanta perderme por las palabras, sobre todo cuando escribo. Casi siempre con una sonrisa a cuestas aunque este llorando por dentro... soy una caja de sorpresas, una aventura, blanco y negro... Soy música, soy letras, soy emociones y sentimientos, soy una palabra, un grito, un suspiro...
Ésta soy yo, cubierta de ausencias y amaneceres, de música y silencios. Soy la que tú conoces y la que nadie ha visto. Soy todo tacto, corazón y oídos, soy exactamente lo que nadie está buscando, pero lo que todo el mundo quiere encontrar.

martes, 21 de abril de 2015

No pude estar donde debía y quería


Murió este fin de semana la madre de una amiga. Yo apenas conocía a Elia, así se llamaba, pero antes de conocerla siempre tuve muy buenas referencias de la gran persona que era. Y en las dos ocasiones en que la vi, me causó muy buena impresión, por su jovialidad y su trato amable.
Los días que estuve pendiente de su estado crítico y finalmente su muerte hicieron mella en mí. Pero lo que más me duele es no haber podido estar junto a mis amigos en ese momento tan duro y difícil. Su hija y su esposo son personas que yo aprecio mucho y mi lugar era junto a ellos en esos momentos.
Pero no pude estar y eso me hace sentirme muy mal. Las razones fueron varias, y la principal es que yo tenía que cuidar a mi madre justo hoy. Como saben está enferma y no puede quedarse sola. Y hoy no tenía quien se quedara con ella. Una razón fuerte ¿cierto? Sin embargo no se me quita esta angustia de no haber podido estar donde quería y debía. Al menos estar físicamente porque mi corazón y mi mente estaban con ellos, no los abandoné ni un instante pero en una situación así eso no es suficiente. En momentos tan difíciles hace falta más un abrazo que un pensamiento.
Su hija, mi amiga, que es médico, por estar cumpliendo una misión, por estar salvando vidas en otros lugares no pudo llegar a tiempo para verla con vida. Y yo que debía estar junto a ellos brindándoles mi humilde pero sincero apoyo y cariño, no pude porque un deber poderoso me lo impidió. ¿Por qué la vida es tan cruel? ¿Por qué nos pone en encrucijadas donde le fallamos a gente que queremos cuando más nos necesitan?
Para mí que la amistad significa tanto, que es algo sagrado, haberles fallado en un momento como este me hace sentir muy mal.
Hoy no es un buen día. Estoy realmente muy afligida.
Adiós Elia. Y que Bere (sobre todo ella) y Alfonso me perdonen por no haber estado con ellos.

jueves, 9 de abril de 2015

Quererte es una realidad



Tu piel es el manto que cobija mi cuerpo, mi abrazo es tu descanso y tu pecho mi paz, nuestras bocas danzan un Vals de besos que no tiene fin, mis besos en tu cuerpo han escrito mis mejores líneas.
Tú eres mi obsesión, mi tormento, mi cielo, mi infierno. Mi pecado es amarte. Mi corazón lleva tu nombre, mi cuerpo esta impregnado de ti. Tus besos me enloquecen, tu mirada me hipnotiza, tus caricias me estremecen, tu pasión me obsesiona, tú me robas los pensamientos, esclavizas mis sentidos… Tú eres el hombre que amo y en esta fascinación que avasalla mi razón solo sé que mi ser está enteramente abrasado por tu pasión.
Todo lo tuyo es una continua seducción, me seduces con tus palabras, con tu sonrisa, con un tímido abrazo. Ah... seductor, me seduces con tus pasos y con tus silencios, te llevas mi alma en un suspiro… seduces cuando hablas, seduces con el lenguaje de tu cuerpo.
Me gusta sentir tu aliento suave, cálido, sentir como poco a poco me va quemando, me va consumiendo.... y entonces cubrir tu cuerpo de sonrisas, besos, juegos, promesas y fantasías… y sentir que flotas, y sentir que creces al roce de mis manos, de mis labios... sentir como te conviertes en oleaje al soplo de mi brisa
Ahora estás frente a mí, con esa sonrisa tuya que me desarma completamente… me abrazas, es tan delicioso tenerte aquí conmigo. ¡Dios bendito, te he extrañado tanto! Me quedo callada viviendo el abrazo. Y te oigo susurrar ¡Te he extrañado tanto! ¡Te he necesitado demasiado! Mientras escucho tus palabras sigo embelesada de ti… acercas tu boca a mi cuello y lo besas suave, despacio… No mientes, ¡Me necesitas también!, lo siento en tus caricias.
Tu boca busca la mía, ávida de mis besos, mi pasión… Nuestras caricias van en aumento, palpando nuestra piel, recorriendo cada espacio, cada lunar, cada cicatriz… Eres tan tierno y suave con tus manos, con tu boca que, nuestro éxtasis va en aumento. Volvemos a mirarnos de frente, nuestras miradas se funden, me pierdo en esos ojos picarones de deseo, y esa sonrisilla de saber ya lo que va a pasar… nuestras bocas se buscan, mis manos entrelazan tu cuello y las tuyas se aferran a mis caderas… Con solo vernos ya sabemos lo que pensamos…
Me atraes hacia ti y nuestros labios se unen en un beso indescriptible; nos hace estremecer el sentir nuestras lenguas juguetear; mi lengua delinea tus labios húmedos, ansiosos por poseerme. Tus manos son un rítmico vaivén desde mi espalda hasta mis caderas… Estoy húmeda, te siento excitado… El deseo y placer es mutuo. ¡Estamos conectados completamente!
Mientras me hablas y yo te miro, se detiene el tiempo en medio instante: el amor me llama y yo le obedezco. Se alzan los sentimientos, manda tu voz, el cielo se hace visible en tus ojos, y yo pronuncio el querer en tus labios.
Me besas y me siento ya perdida, me rozas con tu lengua y me estremezco… desfilas tu lengua con pausa… cual fruta deliciosa, en cada rincón como si fuera un anhelo… y poco a poco cedo, me siento enardecida y te bailo despacio, me muevo divina, oscila mi cuerpo, mis caderas giran, me muevo obscena, la mirada pícara, un dedo en la boca, y una sonrisa… Las pieles se juntan los suspiros llegan. El sudor nos cubre... la pasión invade. Los perfumes desaparecen y aparecen pronto los olores sexuados. La entrega mutua es ya realidad. Y los cuerpos tiemblan con loca pasión.
Y así, lujurioso comienzas la embestida, tu cuerpo fundido al mío, enfebrecido, apasionado hasta que explotamos… deliciosa sensación de llegar al vacío en donde sólo hay placer y eternos gemidos. Termina la gran batalla en que nos unimos más allá del tiempo... Ya estamos vencidos... el silencio impera, cuerpos agitados, pecado cumplido. En la entrega mutua perduró el deseo. Mmmm… pasiones misteriosas que embriagan mis sentidos hasta desear que me tomes otra vez.
Eres mi inspiración, has devuelto luz a mi existir, reavivaste la chispa en mis pensamientos, y hoy, que estamos aquí, unidos, no hay satisfacción más grande que ver esa sonrisa en tu rostro y tus manos acariciando mi cara… Te deseo tanto como tú a mí. Sigamos dejando huellas el uno en el otro, de esos momentos tan íntimos, tan nuestros. Estoy convencida de que mientras me hagas el amor así no perderé la locura de tenerte, jamás extraviaré el amor por poseerte, entre años y calendarios, días y meses horarios de entrega prolongados.
Cada beso y cada caricia tuya dejan en mí tatuajes que nunca podré borrar. En tu boca germina mi delirio y mi muerte… Quizás el paraíso es ese que veo en cada orgasmo que me provocas, orgasmos que solo terminan para comenzar de nuevo en tu piel y en la mía. Porque hay un antes y un después de nuestra magia, de ese instante en el que supe que no buscaba a alguien como tú... te esperaba A TI.
Hay libros que se escriben sobre la carne misma y quererte es una realidad. Podré dejar de fumar, podré dejar de tomar pero lo que nunca lograré, es dejarte de amar.

viernes, 27 de marzo de 2015

Necesito un abrazo



Sí, un abrazo fuerte, de esos que aprietan hasta dejarte sin aire. Lo necesito para sentirme bien. No quiero cualquier abrazo, si no ya hubiese encontrado uno, tiene que ser de esos abrazos verdaderos y sinceros donde se juntan las almas, no solamente los cuerpos. Tiene que ser dentro de unos brazos puros, unos brazos con buena intención, con un toque de eternidad para aliviar mis tristezas y confuciones.
NECESITO UN ABRAZO estas tres palabras han hecho que me detenga un minuto, para pensar un poquito. Muchas personas en determinados momentos y por diferentes razones necesitan un abrazo. Y llegando a este punto me pregunto ¿cuando alguien dice que necesita un abrazo recordará si alguna vez corrió a toda velocidad a dar un abrazo? Yo sí lo he hecho, pero conozco personas que son incapaces de ese gesto.
Lo cierto es que todos necesitamos de ese momento mágico, y sin embargo muchos lo olvidan. Un abrazo nos enternece el corazón, nos da la bienvenida y nos hace más llevadera la vida. Es una forma de compartir alegrías, así como también los momentos tristes que se nos presentan... Es tan sólo una manera de decirle a alguien sin palabras que lo queremos y que nos preocupamos por lo que le pasa.
Cuando en nuestro interior hay un torbellino de emociones, a veces la única manera que encontramos para calmar nuestro ser es refugiarnos en abrazos. Hay situaciones en las que la tristeza abarca nuestro corazón, momentos difíciles donde un abrazo te fortalece, te hace abrir las puertas de tus sentimientos y sentir una sensación de bienestar. Da una inmensa paz.
Un ABRAZO es el festejo del encuentro, el consuelo del dolor, la alegría de tener a la persona que aprecias... pone al descubierto nuestros sentimientos, nuestros miedos, nuestra necesidad de contención... nos acerca corazón con corazón, nos deja sentir la intensidad de nuestros latidos, el calor de nuestros cuerpos... Un abrazo es entregarse al otro, y dejar que el otro también se entregue... Es resguardo... es protección...
Por eso cuando estoy así como en estos momentos, triste, un poco confusa… Necesito más que nunca un abrazo que me diga que las cosas están bien y que seguirán estando bien. Que me motive a seguir adelante y que me de las fuerzas para sobrepasar cualquier obstáculo.
Los abrazos sirven para calmar el alma cuando nuestra voz es incapaz de expresar lo que sentimos. Nos dan la fuerza necesaria para seguir caminando cuando no podemos reconocer en voz alta que estamos mal y no encontramos el camino para seguir adelante.
¿Quién no necesita en algún momento de su vida guarecerse entre unos brazos llenos de ternura? ¿Quién no necesita desnudar sus sentimientos sin palabras? Yo ahora, sí lo necesito y es tan grande esta necesidad que en este preciso instante quisiera abrir los brazos y sentirme envuelta en un enorme abrazo... de esos que hacen que el mundo se paralice para poder disfrutar realmente de las cosas sencillas que tiene la vida... de esos que te hacen ver que en ese instante nada más importa...
Un abrazo es de las cosas más necesarias en el ser humano.... No has vivido realmente si no has sentido en tu vida un verdadero abrazo...
Un abrazo para todos.

lunes, 16 de marzo de 2015

Las mujeres de 50 años


La edad es cuestión de sentimiento, no de años.
Washington Irving

¿Consideras a una mujer de 50 años vieja? Los jóvenes tienden a considerar que su madre o abuela pasadas de los 50, están en el declive de su vida o por lo menos que ya ha entrado a la vejez. Y eso puede haber sido así en otros tiempos. Pero lo cierto es que en la actualidad, aunque muchos jóvenes piensan de esa manera, una mujer con medio siglo de existencia es considerada en plenitud, en uno de los mejores momentos de su vida.
Yo hace poco cumplí 50 años, lo digo sin disimulos y sinceramente desde ese momento me he puesto a reflexionar lo que significa cumplir medio siglo, ¡uf! ¡Que feo suena así! Y les digo que creo que en realidad las mujeres de hoy no cumplimos medio siglo sino cincuenta años. Muchos dirán que numéricamente es lo mismo y es verdad, pero para nuestro ego y nuestros oídos ciertamente no lo es.
Antiguamente la mujer a los 50 se volvía invisible. Sus hijos ya no la necesitaban y su marido estaba demasiado ocupado. Su principal compañía era el psicólogo tratando de poner remedio al síndrome del nido vacío. Hoy al menos para la gran mayoría de las mujeres no es así. Disfrutamos de los años de otra forma, nos adaptamos a los cambios que son muchos y en todos los órdenes y planeamos los festejos como si fuera una celebración nacional... y quizás lo sea, porque esta edad te da derecho a pensar y sentir en forma independiente, a no ser esclava ni del reloj.
Un gran número de mujeres de 50 a 65 años están rebosantes de vitalidad, belleza y energía, pero se tienen que hacer un hueco en una sociedad desconcertada ante esta nueva generación, que ha roto con todos los tópicos y reivindica la madurez como la mejor etapa de su vida. La mayoría de las mujeres de más de 50 años nos sentimos demasiado jóvenes para sentirse mayores. Hoy está llegando a los 50 una nueva generación de mujeres económicamente independientes y activas tanto laboral como socialmente, sin demasiadas responsabilidades familiares, con dinero y con ganas de pensar por fin en ellas mismas.
Por supuesto no todas sienten y piensan lo mismo, pero a aquellas que sientan que la vida va en declive, que ya no son las muchachitas que fueron porque entre otras cosas compran ropa dos o tres tallas más grandes que hace veinte años, las invito a pensar y a ver las maravillas que tiene ser una mujer de 50 años en el siglo 21.
Es cierto que la vida cambia radicalmente para la mujer después de los 50. Muchas cosas cambian. Sufrimos una serie de cambios físicos y emocionales motivados por el cese de la función ovárica, y también cambia la piel. Los dermatólogos explican que la piel madura ha perdido la tonicidad y la firmeza. Pero estos cambios no tienen por qué afectar la belleza, que puede incluso verse potenciada a partir de ese momento porque es cuando la mujer se da cuenta que tiene que pensar por fin en si misma, cuidarse y preocuparse de su aspecto.
Por suerte los progresos en el mundo de la cosmética descubren cada día fórmulas novedosas que actúan con precisión contra los efectos del tiempo, aunque no existen cremas para los efectos que el tiempo también produce en el carácter. Una persona agradable, cordial, con sentido del humor a los demás siempre les parecerá bella, encantadora dirán. Mientras que una persona antipática, quejosa, malhumorada, aunque sea la más bella del mundo será difícil descubrir su belleza.
A la mayoría de las mujeres no nos gustan las acumulaciones de grasa en distintas partes del cuerpo. Y eso no es nada raro, si hasta los niños y adolescentes saben que no deben estar gordos y muchos conocen lo que significa estar a dieta. Así que no se porque muchos se sorprenden cuando las mujeres de 50 y tantos años no están satisfechas con su cuerpo. Aunque lo importante es sentirse bien consigo misma, debemos realmente centrarnos en la salud, no en el peso. Pero para ambas cosas debemos tener en cuenta una serie de parámetros.
Es necesario comer variedad de alimentos, hacer ejercicios y dormir lo suficiente. ¡Ah! No podemos dejar de hidratar la piel y llevar ropa que nos venga bien. Y eviten las revistas de moda, que están llenas de mujeres jóvenes con ropa que a las mujeres mayores no les sienta bien. No están hechas para nosotras. ¡Y por Dios!, no consideren que es un fracaso personal si los jeans que llevábamos en secundaria ya no nos caben a los 50 y tantos. No olviden que aumentamos de peso con la menarquia, con el nacimiento de cada hijo, y en la menopausia, así que nunca vamos a tener el mismo tamaño y la misma forma a los 50 que a los 20. Por tanto amigas, no tengamos esa expectativa.
Hay muchos aspectos que no podría tomarlos como positivos ni la más optimista de la Tierra, pero vienen como un impuesto que adhiere a tu vida esta edad y lo mejor, se los digo por experiencia, es dejarlos fluir, hacer lo que esté a nuestro alcance por sobrellevarlos y pensar que a todas nos pasa lo mismo o les va a pasar. Me refiero, obviamente, a esos cambios hormonales que se producen más o menos en esta edad que hacen que te mueras de calor y al rato de frío, que te destapes por la noche aunque haya diez grados de temperatura, que te cambie el cuerpo y se te acumule grasa donde nunca tuviste, que te olvides de las cosas, que duermas menos, que de pronto sientas que se te sale el corazón por la boca, que abandones aquella prolija y eficiente persona que había en ti por una a la que todo le cuesta mucho más, etc, etc, etc. Amigas, ustedes saben igual que yo que la lista es tediosa e interminable.
Lo cierto es que los cambios hormonales de esta edad afectan profundamente el estado de ánimo y el carácter. Luchar contra ellos y mantener el humor lo más equilibrado posible es también un handicap a superar en esta etapa. La buena noticia es que hay muchas terapias sustitutivas de esas carencias hormonales que te hacen olvidar estos síntomas y te devuelven la vida y la imagen que tenías antes de entrar en este ciclo tan especial denominado "climaterio".
Y bueno, indudablemente los 50 de ahora NO son los de antes. En el siglo pasado, a los 40 eras una señora mayor totalmente apartada de todo y ahora no son así ni las de 65 años. Por lo tanto, a olvidarse de la edad que figura en los documentos y a exigir productos y servicios que cubran nuestras expectativas y deseos. Y no hablo sólo de belleza, si no de moda, ocio, hombres...
Cuando nos olvidamos de lo negativo de esta etapa, es que comenzamos a disfrutar de los festejos, organizamos todo meticulosamente y empezamos a planificar los cumpleaños a todo vapor. Hoy en día es tan frecuente la fiesta de 50 años, como la de 15. Hasta los hombres han entrado en esto porque también están encantados de llegar a esta edad enteritos, radiantes, saludables y algunos hasta llegan atléticos. Esto de la buena figura no tiene mucho que ver con la edad sino con el amor por los deportes o la gimnasia. Hay hombres y mujeres que pasan la mitad del día haciendo ejercicios y otros que no pasan ni por la puerta del gimnasio. Al final, todos tienen razón porque lo importante a esta edad es no hacer nada que no te guste.
Y por favor, no olviden que no está mejor, ni es más bella la persona que más cosméticos utiliza. Las cremas suponen una pequeña ayuda pero estar y sentirse joven a los 50 y a los 60, etc, es una cuestión de cabeza y de corazón. Ser positivo, querer aprender cosas, tener curiosidad por lo que nos rodea, pensar que siempre existe una solución para cualquier problema y desear el bien de los demás, mantienen el espíritu juvenil a cualquier edad.
En los cuerpos no hay ningún "tiene que ser". Lo importante no es el tamaño, la forma o los años y ni siquiera el hecho de tener un par de cada cosa, pues algunos no lo tienen. Lo importante desde el punto de vista salvaje es si el cuerpo siente, si tiene una buena conexión con el placer, con el corazón, con el alma. ¿Es feliz y está alegre? ¿Puede moverse a su manera, bailar, menearse, oscilar, empujar? Es lo único que importa.
No dejen que nada ni nadie haga caer su autoestima, seguimos siendo tan encantadoras, o quizás más, que a los quince y ahora tenemos una experiencia que envidia más de una jovencita. Así que intentemos amar intensamente y en todas sus formas. Es cierto que los hombres a esta edad no abundan porque van detrás de las muy jóvenes, pero siempre hay alguien centrado que estará encantado de compartir con una mujer como nosotros, los próximos años de su vida.
Cuando se cumple 50 años de edad no se debe olvidar que la risa es la vitalidad del alma y que lo único que nos distingue de los jóvenes es la experiencia vivida. Las mujeres que hoy tenemos 50 no nos parecemos en nada a las que tenían nuestra edad hace 30 años.
Por eso yo no olvido que soy una mujer con muchos sueños aún no cumplidos y se que algo siempre me está esperando a la vuelta de la esquina… Seguiré buscando en la vida mis sueños locos... creo que en esta etapa viviré menos apurada.