La
palabra silencio procede del latín silentĭum
y hace referencia a la abstención de hablar o a la ausencia de ruido. Es una
condición emocional en la que sólo oímos nuestra voz interior. Sin embargo, puede
existir aún cuando nos encontremos en un lugar bullicioso y nos permite
encontrarnos con nosotros mismos y crear, reflexionar, imaginar... existen
muchos tipos de silencios… El silencio también es un recurso que puede
utilizarse en medio de una comunicación y puede tener diferentes significados. Y
cuando estamos afectados por algo el silencio es el grito mas alto.

A
veces silencio no es callar tus palabras, es aguardar un rato para gritar el
rugido que preparas. Y otras veces… mmmm… el silencio es más revelador que un río
de palabras. Es lo más bello y a la vez, frágil, escaso, preciado y sin
embargo, en ocasiones muy temido. También el silencio duele, pero no me voy a
referir a ese silencio doloroso, no, voy a hablar de ese que endulza el alma.
Hay
cosas que sólo el silencio sabe explicar, sentimientos que sólo en silencio
pueden transmitirse. Nada como la voz del silencio para aquellos que saben
escucharlo, para aquellos que saben entenderlo. “Amo tus silencios”… es una de
las frases de amor más bellas que he escuchado y que yo la he utilizado muchas
veces.
Me
gusta escuchar el silencio de nuestras tardes, el me dice eso que tanto me
gusta de tu boca escuchar. Cuando te quedas callado mirándome, no hacen falta
realmente las palabras para que yo te entienda, tus ojos y tu silencio le hablan
a mi corazón. No necesitas usar la voz porque tu mirada me habla y me enamoro
de tu boca cuando me miras en silencio, y siento que en un suspiro tu palabra
llega, es brisa imperceptible que me llena y besa mi corazón agradecido. Es tu
silencio penetrante como flecha de fuego de Cupido, es la mirada tuya la que
habla con mensajes precisos que me alocan.

Silencio…
Sssshhhhh… No digas nada... solo bésame... Mírame a los ojos, que me hablen tus
caricias, pronuncia mil palabras con tus manos, conviértelas en caricias atrevidas...
deja que mi amor se funda en tu silencio… calla, solo hazme el amor... ámame
lento… déjame el sabor de tus besos en mi cuerpo...
Me ha gustado mucho mucho el post, en verdad adoro el silencio en todas sus acepciones, a veces cuando callamos decimos tantas cosas que no hacen faltan palabras: en el amor, en el dolor, en el deseo...En el silencio hablamos con nuestro propio yoy analizamos todo lo que nos importa, nos molesta o inquieta. También el silencio es el mejor aliado para tener una excelente relajación o disfrutar tranquilos del merecido descanso después de una larga jornada.En el amor es el toque maravilloso de la pasión que solo es interrumpido por quejidos de deseos apasionados e intensos o por el sonido de los besos, celosos de tanta armonía callada
ResponderEliminarQuerida amiga Cary, creo que tanto tu como Frank deben escribir junto a nuestra anfitriona en este nuestro sitio. Te quedó lindo el comentario, me gustó mucho.
ResponderEliminarY tu preciosa, ¡¡Bonito post!! Que bellos son los silencios a veces, si surgen cuando no hace falta decir nada porque estás tan agustooo, a solas o acompañado...Se me viene a la cabeza una frase que me encanta: "la mejor palabra que te ofrezco es la que no te digo".
A veces con una sola mirada, con un abrazo... se dice tanto!, las palabras a veces no transmiten tanto como el silencio. Pero los silencios a veces son incómodos y pueden llevar a malas interpretaciones... pero este que te refieres hoy es encantador. Un abrazo, linda.
Es lindo el silencio a veces, ¿no? Lástima que muchos no lo aprecian como deberían… Así como tampoco aprecian el sonido, la lluvia, el atardecer... En fin, que el ser humano es apático por excelencia y muchos no saben apreciar lo que tienen. Es verdad que a veces el silencio y una mirada pueden decir más que mil palabras.
ResponderEliminar¡Una vez más: GRACIAS por regalarnos trocitos de tu magia!
Cary, comparto completamente la opinión de Peter en cuanto a lo lindo que te quedó el comentario, lo de escribir junto a nuestra querida anfitriona eso es otra cosa, no creo que podamos llevar su ritmo, su pasión. Y no porque no seamos enamorados de la vida y apasionados, porque nosotros lo somos de eso no hay duda, sino porque en ella hay una mezcla divina de pasión y soberbia, de rebeldía y amor, que creo que es inigualable.
Un beso a las dos, y a ti Peter un abrazo y gracias por hacerme saber que te gusta lo que a veces escribo. Hasta ahora solo lo habían dicho las chicas.
El silencio.. hermosa entrada.. Un abrazo y que tengas un buen fin de semana.
ResponderEliminarLa primera vez q entre en tu blog, me queda fascinada, es sorprendente! Llevo dias leyendote.
ResponderEliminarMe gusta esta idea del silencio. Estoy convencido que cuando dos personas se entienden no hay "silencios incómodos". Me recuerda el poema 15 de Neruda
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